El café dispara exportaciones y suma US$54 millones en dos meses
El Salvador arranca 2026 con un salto de 137% en ingresos por café, impulsado por precios más altos y mayor volumen exportado.
El café de El Salvador arrancó 2026 con un fuerte impulso exportador: entre enero y febrero generó US$54,44 millones, un crecimiento del 137% interanual, según datos del Banco Central de Reserva, en un desempeño que refleja el impacto directo de los precios internacionales del grano.
El salto no solo responde al valor, sino también a una mejora en los envíos. En los primeros dos meses del año se exportaron más de 166.300 quintales, lo que implica un aumento de 73.700 quintales frente al mismo período de 2025.
El movimiento mensual muestra un ritmo sostenido: en enero se despacharon 84.800 quintales por US$28,1 millones, mientras que en febrero se exportaron 81.500 quintales por US$26,3 millones, consolidando al café como uno de los principales generadores de divisas del país.
Precios altos empujan ingresos, pero el mercado sigue inestable
El factor determinante detrás del crecimiento fue el precio. El valor promedio de exportación alcanzó los US$327 por quintal, unos US$80 por encima del registrado un año atrás.
Sin embargo, el mercado internacional muestra señales de volatilidad. En lo que va del año, el precio del café pasó de niveles cercanos a US$357 a alrededor de US$293 por saco, lo que implica una caída de más del 20%.
Este comportamiento refleja tensiones en la oferta global, movimientos especulativos y ajustes en la demanda, en un contexto donde Brasil -principal productor mundial- y otros países influyen directamente en la formación de precios.
Aun así, los valores actuales siguen por encima de los promedios de años anteriores, lo que explica el fuerte ingreso de divisas en el arranque de 2026.
El café recupera peso en la matriz exportadora
En términos de estructura comercial, el café vuelve a ganar protagonismo. Sin considerar maquilas, se ubica como el principal producto de exportación del país en el primer bimestre.
Cuando se incorporan estos bienes, desciende al tercer lugar, aunque mantiene una participación relevante del 5,04%, lo que confirma su peso dentro del comercio exterior.
El desempeño también se vincula a una recuperación gradual del sector tras años marcados por problemas productivos, bajos precios y desafíos climáticos. En los últimos ciclos, mejoras en manejo, renovación de cafetales y condiciones de mercado más favorables comenzaron a revertir esa tendencia.
Además, el mercado internacional sigue mostrando una demanda sostenida por cafés diferenciados, lo que abre oportunidades para países con tradición productiva y perfiles de calidad reconocidos.
El inicio de 2026 deja una señal concreta: el café vuelve a posicionarse como un motor clave para la generación de divisas, aunque su desempeño seguirá atado a la evolución del mercado internacional y a la capacidad del sector para sostener volúmenes y calidad.

