España sostiene el precio del maíz brasileño mientras avanza una cosecha récord
La demanda externa evita la caída estacional de los valores en Brasil. Las exportaciones ganan protagonismo y podrían impulsar nuevas subas en los próximos meses.
Brasil completó cerca del 60% de la segunda cosecha de maíz, pero los precios no siguieron el comportamiento habitual de esta etapa del año. En lugar de retroceder por el aumento de la oferta, los valores se mantienen firmes gracias al dinamismo de la demanda externa, con España como uno de los compradores más activos. Para el mercado, esta combinación modifica las expectativas sobre la evolución de las cotizaciones durante el segundo semestre y podría sostener un escenario de precios elevados incluso con una producción abundante.
En campañas anteriores, el ingreso masivo de maíz al mercado durante la cosecha generaba una presión bajista casi inmediata. Sin embargo, esta vez la mayor disponibilidad de grano no alcanzó para revertir la tendencia. En estados productores como Goiás se registraron bajas puntuales, aunque los precios recuperaron rápidamente el terreno perdido y volvieron a ubicarse alrededor de R$ 50 por bolsa, mientras que en los puertos permanecieron próximos a R$ 66.
De acuerdo con el análisis del mercado, los operadores ya no negocian únicamente en función de la oferta disponible hoy, sino que comienzan a incorporar las expectativas para los próximos meses. Incluso, el contrato de septiembre en la bolsa B3 podría cerrar por encima de R$ 70 por bolsa si la demanda internacional mantiene el ritmo actual.
España aparece como el comprador que puede definir la próxima tendencia
El principal indicador para los próximos meses será el comportamiento de las exportaciones brasileñas. Aunque julio finalizaría con embarques cercanos a 2 millones de toneladas, ese volumen responde más a las limitaciones de disponibilidad física que a una falta de interés de los compradores internacionales.
Las proyecciones indican que agosto comenzó con alrededor de 2,5 millones de toneladas ya comprometidas para exportación, cifra que podría incrementarse a medida que avance la cosecha y aumente la oferta disponible para embarcar.
Dentro de ese escenario, España concentra buena parte de la atención. Entre julio y agosto ya se reservaron cerca de 600.000 toneladas de maíz brasileño, unas 300.000 toneladas por mes, un volumen considerablemente superior al registrado en igual período del año pasado.
Si ese ritmo continúa e incluso supera las compras realizadas durante agosto de 2025, Brasil tendría mayores posibilidades de superar los 40 millones de toneladas exportadas durante la campaña, fortaleciendo el mercado interno y limitando eventuales bajas de precios.
La competencia internacional y el etanol también influirán sobre las cotizaciones
El mercado, sin embargo, todavía enfrenta varios factores que pueden modificar el escenario. Brasil continúa compitiendo con otros grandes exportadores en el mercado internacional. Actualmente, el maíz brasileño se ofrece alrededor de US$ 220 por tonelada, mientras que el estadounidense ronda los US$ 217 y el argentino se ubica cerca de US$ 212, una diferencia que obliga a seguir de cerca la competitividad de cada origen.
A la demanda externa se suma otro componente de creciente importancia: la industria del etanol de maíz, cuyo consumo interno continúa expandiéndose y absorbe una parte cada vez mayor de la producción nacional. La combinación entre exportaciones e industria será determinante para definir el volumen de existencias remanentes con el que Brasil llegará a la próxima campaña.
Por ese motivo, los analistas consideran que el comportamiento de las ventas al exterior será el principal termómetro del mercado durante los próximos meses. Si España y otros compradores mantienen un ritmo elevado de adquisiciones, los precios podrían conservar su firmeza e incluso avanzar hacia nuevos máximos. En cambio, una desaceleración de la demanda modificaría rápidamente las expectativas y devolvería protagonismo al peso de la cosecha sobre las cotizaciones.

