La ola de carne brasileña que amenaza a Europa y al Reino Unido
El desvío de 165.000 toneladas de carne vacuna brasileña hacia la UE y el Reino Unido enciende alertas sobre su impacto en los productores locales.
Un nuevo capítulo se abre en el comercio internacional de carne vacuna: Brasil deberá reubicar unas 165.000 toneladas de carne bovina que, debido a un arancel del 76,4% impuesto por Estados Unidos, ya no podrán ingresar a ese mercado. Todo apunta a que buena parte de ese volumen buscará destino en la Unión Europea y el Reino Unido, donde los precios actuales resultan altamente atractivos.
Para países como Irlanda y el Reino Unido, la llegada masiva de carne brasileña no podría darse en peor momento. Según analistas, el fenómeno anticipa el posible impacto del acuerdo de asociación UE-Mercosur, actualmente en etapa de revisión por los Estados miembros de la UE, que podría dificultar la recuperación de la ganadería bovina en el bloque.
Si bien hoy los precios del ganado vacuno en la UE son elevados, esto responde a años de altos costos de producción, escasez de mano de obra y presión ambiental, que redujeron drásticamente los rodeos. Muchos productores abandonaron la actividad o no pueden expandirse por la edad y la falta de relevo generacional. En Irlanda, la edad media del productor ronda los 60 años.
Irlanda, al tope de los precios en Europa
En este contexto, Irlanda ha logrado en 2025 posicionarse con los precios más altos de la UE para novillos, vaquillonas y toros jóvenes, superando incluso a buena parte del Reino Unido. Según datos de la Comisión Europea, mientras el promedio de la UE para la carcasa masculina es de €6,70/kg, en Irlanda alcanza los €7,80/kg.
El aumento de los precios, sumado a costos de insumos más estables, impulsa una mejora significativa de los ingresos. Teagasc estima que el ingreso agrícola medio en Irlanda alcanzará los €48.500 en 2025, un 39% más que en 2024, impulsado por la ganadería de carne y el sector lácteo.
Sin embargo, la pregunta que flota es si los mercados de exportación -que absorben hasta el 90% de la producción irlandesa- podrán seguir convalidando estos valores. Cerca de la mitad de las exportaciones de carne irlandesa van al Reino Unido, pero la competitividad podría verse afectada ahora que los precios irlandeses superan a los británicos.
El mercado británico, clave para Irlanda, enfrenta inflación de precios minoristas de la carne vacuna por encima del 9% y una caída prevista del 2,5% en las ventas totales. Esto abre la puerta para que proveedores como Brasil y Australia ganen terreno, en un año en que el Reino Unido incrementará sus importaciones un 6%.
Analistas advierten que, si la entrada de carne brasileña se consolida, el equilibrio actual podría alterarse de manera duradera, dejando a los productores europeos en una posición de vulnerabilidad justo cuando buscan recuperarse de años de precios bajos y recortes productivos.