La lana sostuvo las exportaciones ovinas en 2025 mientras la carne volvió a perder volumen
El complejo ovino creció 3,3% en valor entre enero y noviembre, impulsado por mejores precios de la lana, aunque la carne registró una fuerte caída en toneladas exportadas.
El complejo ovino cerró los primeros once meses de 2025 con un desempeño positivo en términos de valor exportado, aunque con señales contrapuestas entre sus principales rubros. Las ventas externas totalizaron US$ 214,7 millones, lo que representa un incremento interanual del 3,3%, impulsado casi exclusivamente por el repunte de la lana y sus subproductos, mientras que la carne ovina volvió a retroceder, especialmente en volumen.
De acuerdo con el informe del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), el bloque lanero concentró US$ 153,8 millones, con una suba del 5,6% frente al mismo período de 2024, consolidando su peso dentro del complejo. La lana explicó 71,6% del total exportado, en tanto que la carne ovina representó 28,2%.
Lana: menos kilos, más ingresos
En términos físicos, las exportaciones de lana -medidas en equivalente base sucia- alcanzaron 38 millones de kilos, lo que implicó una caída del 10,2% interanual. Todas las categorías mostraron retracciones en volumen: lana sucia, lavada y tops, con descensos de entre 8,3% y 12,4%.
Sin embargo, el mejor comportamiento de los precios internacionales y la firme demanda de algunos mercados permitió compensar la baja en kilos y sostener el crecimiento en valor.
China se mantuvo como el principal destino en todas las categorías: absorbió 86% del valor exportado de lana sucia y 61% de la lana lavada. En lana sucia, los ingresos superaron los US$ 59,3 millones, con un aumento del 13%, apoyado además por una reactivación de la demanda desde Egipto.
La lana lavada creció 9% en valor, con India consolidándose como segundo destino y un aumento del 78% en su participación. En contraste, los tops mostraron una caída del 2,2%, afectados por menores envíos a Italia y Alemania.
Un dato clave del período fue el desempeño por finura: la lana fina (menos de 21 micras) registró un crecimiento del 38% en volumen y del 42% en valor, posicionándose como el segmento más dinámico del complejo.
Carne ovina: fuerte ajuste en volumen
El panorama fue menos favorable para la carne ovina. Entre enero y noviembre, las exportaciones sumaron US$ 60,6 millones, una baja del 2,4% interanual. El ajuste fue mucho más marcado en volumen: 9.939 toneladas, lo que representa una caída del 31% frente a 2024. La mejora del precio promedio permitió amortiguar el impacto en valor.
Brasil continuó siendo el principal destino, con 35% del total exportado (US$ 21,4 millones), aunque sus compras retrocedieron 5%. Israel emergió como el segundo mercado, con un salto significativo: pasó de US$ 1 millón en 2024 a más de US$ 11 millones en 2025, equivalente al 18% del total.
En contrapartida, China redujo sus compras en 50%, quedando relegada al tercer lugar. Los países árabes, en conjunto, ganaron peso y concentraron 19% del valor exportado, confirmando un cambio en la composición de destinos.
El cierre del período deja un balance positivo en términos de ingresos, sostenido por la fortaleza del complejo lanero, en particular por la demanda de lanas finas y la diversificación de mercados. No obstante, la caída en los volúmenes de carne ovina plantea desafíos relevantes para la cadena cárnica en el corto y mediano plazo.
Desde el SUL destacan que, pese a la volatilidad, el sector ovino mantiene una base sólida de destinos, capacidad de adaptación y margen para capturar oportunidades, aunque con la necesidad de recomponer competitividad en el segmento cárnico.

