Fletes en equilibrio inestable mientras EE.UU. vuelve a agitar el tablero comercial
Las tarifas marítimas arrancan 2026 con leves movimientos, pero las nuevas amenazas arancelarias de Trump elevan la incertidumbre y tensan el comercio global.
El transporte marítimo de contenedores inició 2026 en un escenario de frágil equilibrio, con tarifas spot que muestran variaciones semanales acotadas en las principales rutas comerciales, pero bajo una creciente presión geopolítica que podría alterar rápidamente la relación entre oferta y demanda.
De acuerdo con datos de Xeneta, al 15 de enero de 2026 las tarifas promedio de mercado desde el Lejano Oriente se ubicaron en US$ 2.702 por FEU hacia la Costa Oeste de Estados Unidos (USWC) y US$ 3.715/FEU hacia la Costa Este (USEC). En tanto, los valores alcanzaron US$ 2.862/FEU hacia el Norte de Europa y US$ 4.735/FEU hacia el Mediterráneo.
En términos semanales, el comportamiento fue mayormente lateral. En la ruta Lejano Oriente-USWC, las tarifas se mantuvieron prácticamente estables, con un leve incremento de 0,5 %, en un contexto donde la capacidad creció 1,3 %. Hacia la USEC, los fletes subieron 1,3 %, pero acompañados por un fuerte aumento de capacidad (+9,9 %), un factor que podría limitar presiones alcistas adicionales.
En Europa, las tarifas hacia el Norte del continente mostraron un alza moderada de 1,2 %, en línea con un crecimiento contenido de la capacidad, mientras que en la ruta hacia el Mediterráneo se registró una caída de 0,6 %, debido a que la expansión de la oferta (+4,7 %) superó a la demanda.
Aranceles, incertidumbre y desvío de flujos
Este comportamiento relativamente estable convive con un aumento significativo de la incertidumbre comercial, especialmente desde Estados Unidos. El analista marítimo Lars Jensen advirtió que el presidente Donald Trump anunció nuevos aranceles punitivos contra Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos y Finlandia, con tasas del 10 % a partir del 1 de febrero, que escalarían al 25 % desde el 1 de junio.
Según Jensen, esta medida "no tiene nada que ver con comercio", sino que responde exclusivamente a las ambiciones de Trump sobre Groenlandia, pese a la negativa expresa tanto del gobierno groenlandés como del danés. La reacción europea, señaló, fue de "incredulidad", y este episodio vuelve poco probable la ratificación de un acuerdo comercial entre la Unión Europea y Estados Unidos, que buscaba establecer un arancel recíproco general del 15 %.
Más allá del impacto inmediato, el analista subrayó que la señal es estructural: demuestra que los acuerdos comerciales con EE.UU. pueden romperse rápidamente, lo que está incentivando a otros países a redirigir flujos comerciales fuera del mercado estadounidense. En ese sentido, mencionó como ejemplos el acuerdo entre Canadá y China y la reciente firma del acuerdo UE-Mercosur, tras 25 años de negociaciones, como parte de un patrón donde el comercio entre terceros países gana protagonismo, con implicancias directas para rutas como Europa-Sudamérica.
Aunque los nuevos aranceles aún no existen formalmente fuera de los anuncios de Trump, su sola amenaza ya genera efectos concretos: para los importadores estadounidenses, la planificación de largo plazo se vuelve casi imposible; para los exportadores del resto del mundo, el camino menos riesgoso es diversificar mercados y reducir la dependencia de EE.UU.
Suez vuelve al radar
En paralelo, el frente operativo también muestra novedades clave. Peter Sand, director de análisis de Xeneta, calificó como un "punto de inflexión" el anuncio de Maersk de retomar servicios por el Mar Rojo. Destacó que la naviera ha sido históricamente una de las más adversas al riesgo, por lo que su decisión resulta especialmente relevante.
Sand aclaró que el retorno será gradual, inicialmente con buques más pequeños y fuera de alianzas, y que una normalización plena podría demorar entre tres y cinco meses. Sin embargo, advirtió que una reapertura completa del tránsito por Suez liberaría entre 6 % y 8 % de la capacidad global, lo que ejercería una presión bajista significativa sobre las tarifas de flete.
En este contexto, recordó que las tarifas spot desde el Lejano Oriente ya se ubican 43 % por debajo interanual hacia la USWC y 30 % más bajas hacia el Norte de Europa, mientras que los contratos de largo plazo apuntan a volver a niveles previos a la crisis del Mar Rojo, incluso sin un retorno masivo e inmediato a Suez.

