Ecuador

Crece la alarma por el avance del TR4: Fresh Del Monte advierte riesgo para el banano ecuatoriano

La multinacional alertó que la enfermedad se expande por Sudamérica y podría alterar el equilibrio del mercado mundial.

El sector bananero global enfrenta una de sus mayores amenazas sanitarias de las últimas décadas. La empresa Fresh Del Monte advirtió que el Fusarium Raza Tropical 4 (TR4), también conocido como mal de Panamá, ya está afectando a Ecuador y continúa expandiéndose por Sudamérica, Asia y África, comprometiendo la producción de la variedad Cavendish, base del comercio internacional del banano.

Durante la presentación de resultados del tercer trimestre, el CEO de Fresh Del Monte, Mohammad Abu-Ghazaleh, alertó que la industria está "perdiendo la batalla" contra el TR4 y contra otra enfermedad recurrente, la Sigatoka negra, que también golpea los cultivos de la región.

"La gente no comprende lo serio del problema. Llegará un momento en que no habrá suficientes bananas, y los precios se dispararán de una forma que sorprenderá al mercado", expresó el ejecutivo.

El TR4, un hongo del suelo altamente contagioso y sin cura conocida, fue identificado por primera vez en el sudeste asiático y hoy desestabiliza a los principales polos de producción mundial. En Sudamérica, su presencia ya fue confirmada en Ecuador y Perú, con graves consecuencias para los productores locales.

Según Abu-Ghazaleh, en la región peruana de Piura -referente en banano orgánico para exportación- "el 45 % de las fincas está infectado y un 10 % ha sido completamente erradicado". Mientras tanto, en Ecuador, el brote amenaza a uno de los mayores exportadores mundiales, responsable de casi un tercio de la oferta global.

"Veo el mismo patrón que en Asia y África. Se replantan las áreas afectadas, pero tres o cuatro años después se pierden nuevamente. Esto ya está ocurriendo en Ecuador", explicó el CEO.

Presión sobre América Latina

La advertencia encendió las alarmas en Centroamérica, donde el hongo aún no ha sido detectado, pero los expertos coinciden en que su ingreso es solo cuestión de tiempo. Fresh Del Monte indicó que sus operaciones en Costa Rica y Guatemala permanecen en una fase de prevención activa, aplicando medidas de bioseguridad y detección temprana inspiradas en la experiencia asiática.

La empresa trabaja junto a la Universidad Tecnológica de Queensland (Australia) y la firma británica Tropic Biosciences en el desarrollo de variedades genéticamente resistentes al TR4, aunque reconoció que este proceso es costoso y requiere varios años de investigación y validación.

En paralelo, Fresh Del Monte avanza en la diversificación de zonas productivas, incluyendo nuevas plantaciones en Somalia, con el fin de asegurar el suministro global frente a los crecientes riesgos sanitarios y climáticos.

El ejecutivo Jorge Peláez Reyes, vicepresidente para Centroamérica, señaló que la industria debe abandonar su dependencia de los métodos químicos tradicionales y adoptar enfoques más sostenibles e integrados. "Las enfermedades y el clima están cambiando. Debemos cambiar también nuestra forma de producir", afirmó.

Costos crecientes y márgenes ajustados

En Costa Rica, la Sigatoka negra provocó una caída del 22 % en la producción, equivalente a unos 18 millones de cajas. Los precios de los fungicidas aumentaron entre 40 y 50 % en los últimos dos años, y los productores deben aplicar dosis más frecuentes, ya que el hongo desarrolla resistencia a los químicos.

Estas dificultades elevaron los costos operativos y redujeron los márgenes de Fresh Del Monte: su segmento bananero registró ventas por 358 millones de dólares en el tercer trimestre, un aumento del 3,7 %, pero con rentabilidad en descenso debido a los mayores gastos en control sanitario, menor oferta y efectos del clima.

Abu-Ghazaleh insistió en que los productores no pueden seguir absorbiendo los costos del combate al TR4. "Si no actuamos colectivamente para apoyar a los agricultores y estabilizar la cadena de suministro, podríamos ver desaparecer esta fruta y los medios de vida que la sostienen", advirtió.

La expansión del TR4 pone en evidencia la vulnerabilidad del sistema alimentario global y refuerza los llamados a fortalecer la cooperación internacional en investigación, bioseguridad y desarrollo de variedades resistentes.

Con Sudamérica y Centroamérica concentrando más del 60 % de la oferta mundial de banano, el futuro del mercado dependerá de la capacidad de la región para contener la enfermedad, sostener la productividad y avanzar hacia modelos más sostenibles y resilientes.

Agrolatam.com
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