Un bacteriófago logra eliminar E. coli multirresistente en mastitis bovina
Un estudio demostró que un bacteriófago fue capaz de lisar el 100 % de cepas multirresistentes de E. coli aisladas de mastitis bovina, una de las enfermedades más costosas para la lechería.
Un equipo de investigadores evaluó durante 2025 la eficacia de un bacteriófago contra cepas multirresistentes de Escherichia coli aisladas de vacas con mastitis bovina, obteniendo resultados contundentes: el fago logró lisar el 100 % de los aislados analizados. El hallazgo cobra relevancia en un contexto de creciente resistencia a los antibióticos, altos costos productivos y mayores riesgos para la salud pública.
La mastitis bovina es considerada el principal problema sanitario de la industria lechera, por su impacto directo sobre la producción, la calidad de la leche y la sustentabilidad económica de los tambos. En los últimos años, los casos de mastitis ambiental causados por E. coli se incrementaron, al tiempo que se volvió más frecuente la presencia de cepas multirresistentes a los antimicrobianos, lo que limita la eficacia de los tratamientos convencionales.
Fagoterapia como alternativa frente a la resistencia
En el estudio se analizaron 19 aislados de E. coli multirresistentes, con índices de multirresistencia que oscilaron entre 0,36 y 1,00, valores considerados de alta importancia sanitaria. Al enfrentar estas cepas con un bacteriófago específico de E. coli, los investigadores observaron actividad lítica total, con la formación de zonas claras de lisis en todos los casos evaluados.
Los resultados se destacan frente a antecedentes internacionales, donde la eficacia lítica de fagos contra E. coli en mastitis bovina suele ser parcial. En este caso, la ausencia de respuesta a antibióticos no limitó la acción del fago, reforzando su potencial como herramienta complementaria o alternativa en los programas sanitarios.
La investigación se inscribe en un escenario global marcado por la alarma sanitaria sobre la resistencia antimicrobiana, que la Organización Mundial de la Salud identifica como una de las principales amenazas para la salud humana y animal. A ello se suma la preocupación por los residuos de antibióticos en productos pecuarios, asociados a riesgos tóxicos y alérgicos en los consumidores.
Los bacteriófagos, virus capaces de infectar y destruir bacterias específicas, presentan ventajas clave: no afectan células animales, no generan residuos y su replicación depende de la presencia del patógeno. Estas características los posicionan como una opción prometedora para el control de enfermedades infecciosas en la producción animal, especialmente en cuadros donde los antibióticos ya no resultan eficaces.
En conclusión, el estudio refuerza el interés creciente por la fagoterapia aplicada a la ganadería, no solo como respuesta a la mastitis ambiental por E. coli, sino también como parte de una estrategia más amplia para reducir el uso de antibióticos, mejorar la sanidad animal y proteger la salud pública.

