La hacienda gorda resiste diciembre y ordena el arranque de 2026
El mercado del ganado gordo cierra el año con valores firmes pese a la presión estacional de diciembre. El clima volvió a jugar a favor del productor y el negocio mira a enero con expectativas moderadas pero sostenidas.
El mercado de la hacienda gorda de exportación atraviesa las últimas semanas del año con un piso de precios claramente definido. Aun con la presión típica de diciembre -mayor oferta, necesidades financieras y menor actividad industrial- los valores lograron sostenerse en torno a US$ 4,20 por kilo para machos y vaquillas, y US$ 3,90 para vacas, un nivel que se resistió a quebrarse.
Para Guillermo Gauto, director de La Tropa, el factor climático fue determinante. "Se buscó un piso por debajo de los 4,20 dólares y no fue posible. El clima ayudó a que el productor aguante, meta más kilos y no salga forzado a vender. El piso se quedó ahí", explicó.
Las lluvias generalizadas y la recuperación marcada de las pasturas modificaron el escenario productivo en gran parte del país. Desde el sur agrícola-ganadero hasta el norte de la región Oriental e incluso el Chaco, el panorama resulta inusual para esta época. "Hoy recorrer cualquier zona es un placer. Se viene un verano como hace mucho no teníamos", señaló Gauto.
Clima, menor urgencia de venta y negociación más equilibrada
El buen régimen hídrico devolvió margen de maniobra al productor, que dejó de verse obligado a vender con urgencia. A esto se sumó un costo de alimentación más accesible frente a otros años, fortaleciendo la posición del vendedor en la negociación.
De todos modos, diciembre continúa siendo un mes corto para el negocio: menos días hábiles de faena, vacaciones y licencias programadas en frigoríficos, cierres administrativos y presión financiera típica del cierre de ejercicio. "Las plantas ya están cerrando el año; hoy el mercado mira directamente del 5 de enero en adelante", apuntó el directivo.
Inicio de 2026: expectativas moderadas pero con señales firmes
De cara a 2026, la lectura es cautelosamente optimista. En enero pasado, la faena sorprendió con niveles elevados para la estacionalidad, y el contexto actual podría repetir ese comportamiento.
"Con los mercados habilitados que tiene Paraguay, enero podría volver a ser un mes fuerte, como ocurrió a comienzos de este año", anticipó Gauto. Las industrias ya proyectan su actividad para después del 5 de enero y el mercado del gordo se prepara para un arranque que dependerá, en gran medida, de la continuidad de las lluvias y de la estabilidad cambiaria.
Reposición: valores estables y un negocio que sigue atractivo
En el segmento de reposición, se observó un leve ajuste en las últimas semanas, explicado por la baja del dólar y cierta corrección en el precio del gordo. Aun así, los valores se mantienen sólidos: 22.000 a 24.000 guaraníes para machos y 20.000 a 22.000 guaraníes para hembras, con diferencias según peso y categoría.
"Son precios muy buenos; la reposición en Paraguay sigue siendo un negocio muy interesante", destacó Gauto. La mirada hacia 2026 incluye un factor clave: una oferta más ajustada, con estimaciones de reducción del stock cercanas a 300.000 cabezas, lo que podría sostener la firmeza del precio del ternero en la próxima zafra.
Corrales de engorde: el clima vuelve a ser la variable central
Consultado sobre el nivel de encierre para 2026, Gauto fue claro: "Va a depender mucho del clima. Seguimos muy condicionados por eso". Si bien este año hubo más ganado en confinamiento que el anterior, hacia el cierre del ciclo los márgenes se achicaron, principalmente por la relación entre el precio de la reposición y la cotización del dólar.
La ecuación económica del corral podría mejorar si se mantienen los valores del gordo, si el tipo de cambio recupera terreno o si el buen clima permite ajustar cargas y tiempos de encierre, cerró.

