Genética ovina paraguaya llega a Emiratos y gana mercado
Paraguay exporta genética a Uruguay y Argentina y abre Emiratos Árabes, consolidando su posicionamiento en carne ovina premium.
Paraguay acelera la diversificación de su producción pecuaria y comienza a posicionarse con fuerza en el negocio internacional de genética ovina de alto nivel. El país ya exporta material genético a Uruguay y Argentina, y ahora suma un destino estratégico para su carne: Emiratos Árabes Unidos, uno de los mercados más exigentes y de mayor poder adquisitivo del mundo.
El avance no es casual. En los últimos años, los productores paraguayos incorporaron genética superior en distintas razas, mejorando la calidad de carne, la eficiencia productiva y la adaptación de los animales a las condiciones climáticas locales. Este proceso elevó el estándar de los rodeos y fortaleció la competitividad del sector.
Uno de los establecimientos que lidera esta transformación es Granja San Bernardo, ubicada en Alto Paraná. Desde allí impulsan la incorporación de genética de primer nivel y la profesionalización del manejo productivo. Según explicó Hugo Schaffath, uno de los propietarios, Paraguay ya cuenta con "genética de primer nivel en todas las razas", además de frigoríficos que faenan exclusivamente carne ovina destinada a exportación.
Actualmente, la carne ovina paraguaya llega a Israel y Singapur, y la reciente habilitación de Emiratos Árabes Unidos marca un punto de inflexión para la cadena. Se trata de un destino que exige altos estándares sanitarios y de calidad, lo que implica una validación internacional del trabajo técnico desarrollado por productores y frigoríficos.
El crecimiento del sector también refleja una mayor articulación entre el ámbito público y privado, clave para abrir mercados y sostener protocolos sanitarios. La consolidación de genética mejorada permite no solo aumentar volúmenes, sino también apuntar a segmentos premium con mayor valor agregado.
En un contexto regional donde la producción ovina suele quedar relegada frente a la bovina, Paraguay busca diferenciarse con calidad y especialización. El envío de genética a países vecinos como Uruguay y Argentina demuestra que el progreso técnico alcanzado ya trasciende fronteras.
La apertura de Emiratos no solo amplía el mapa comercial, sino que envía una señal clara al mercado internacional: Paraguay está en condiciones de competir en nichos de alta exigencia. El desafío hacia adelante será sostener el ritmo de inversión genética, expandir la base productiva y consolidar una cadena ovina con proyección global.
Con nuevos destinos habilitados y genética exportable, el sector ovino paraguayo comienza a escribir una etapa de mayor protagonismo dentro del comercio agropecuario regional.

