Guatemala refuerza controles sanitarios ante riesgo del gusano barrenador
Autoridades intensifican operativos en zonas rurales para contener la enfermedad que afecta al ganado y pone en riesgo la producción pecuaria.
El gobierno de Guatemala intensificó las acciones de control sanitario para prevenir la propagación del gusano barrenador, una enfermedad que afecta a bovinos, caninos y otras especies, con impacto directo en la producción pecuaria. A través del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), se desplegaron operativos de vigilancia epidemiológica en el departamento de San Marcos, una de las zonas consideradas estratégicas por su actividad ganadera.
Las intervenciones incluyeron jornadas de búsqueda activa de casos, atención directa a animales afectados y tratamientos sanitarios, en municipios como Malacatán y comunidades rurales como Nuevo Paraíso, en Catarina. Estas acciones buscan contener la enfermedad y evitar su expansión, en un contexto donde la sanidad animal es clave para la estabilidad económica de las familias rurales.
El gusano barrenador representa una amenaza relevante, ya que las larvas se desarrollan en heridas abiertas de los animales, provocando infecciones severas que pueden derivar en pérdidas productivas y costos sanitarios elevados si no se controlan a tiempo.
Asistencia técnica y respuesta comunitaria para contener la enfermedad
Como parte del operativo, equipos técnicos de sanidad animal brindaron capacitación a productores y pobladores sobre prácticas de prevención, incluyendo la limpieza adecuada de heridas, el uso de tratamientos específicos y la detección temprana de casos.
Además, se distribuyeron insumos larvicidas a familias con animales de traspatio, fortaleciendo la capacidad de respuesta local frente a la enfermedad. Este enfoque busca involucrar activamente a las comunidades en el control sanitario, promoviendo una estrategia coordinada entre autoridades y productores.
Las acciones también incluyeron el seguimiento de animales con lesiones, con o sin presencia de infestación, como parte de una estrategia preventiva orientada a reducir riesgos y evitar brotes de mayor escala.
El fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica es considerado un eje central para proteger el patrimonio pecuario y garantizar la continuidad de la producción ganadera en la región. En zonas donde la actividad agropecuaria es una fuente clave de ingresos, el control de enfermedades como el gusano barrenador resulta determinante para la estabilidad económica y sanitaria.
Las autoridades destacan la importancia de mantener una respuesta sostenida y coordinada, combinando monitoreo en territorio, asistencia técnica y participación comunitaria, con el objetivo de reducir la incidencia de la enfermedad y evitar su impacto en la cadena productiva.

