Aranceles no frenan a Guatemala: exportaciones crecen 7% en 2025
Vestuario, café y banano lideraron las ventas externas en 2025. El país sortea aranceles y proyecta expansión para 2026 con nuevos motores agrícolas.
Guatemala cerró 2025 con un crecimiento exportador del 7,1%, alcanzando US$15.587,4 millones, pese a un escenario marcado por tensiones arancelarias y ajustes en el comercio internacional. Las importaciones también avanzaron 6,5%, hasta US$34.609,3 millones, según datos oficiales del Banco de Guatemala.
El desempeño fue mejor al anticipado tras el choque arancelario impulsado por Estados Unidos, que obligó a las empresas a modificar estrategias de abastecimiento y producción. Aun así, el balance dejó sectores fortalecidos y otros bajo presión.
La estructura exportadora mantuvo su configuración tradicional. Vestuario encabezó las ventas con US$1.543 millones, seguido por café (US$1.307 millones), banano (US$1.056 millones), azúcar (US$937 millones) y grasas y aceites de palma (US$823 millones). Sin embargo, la industria de maquila registró una caída de 4,6%, equivalente a US$73 millones menos que en 2024.
En términos globales, el rubro textil -incluyendo prendas y materiales- sumó US$1.891 millones, con una leve contracción del 2,14%. Desde el sector reconocen que la imposición de tarifas arancelarias por parte de Estados Unidos generó incertidumbre y menor previsibilidad en las órdenes de producción, especialmente frente a competidores que recibieron tratamientos diferenciados.
En contraste, los productos agrícolas mostraron mayor resiliencia. El crecimiento estuvo asociado a mejoras en eficiencia productiva y a una estrategia más activa de diversificación de mercados. Centroamérica fue el principal destino con el 36,4% de las exportaciones (US$5.675 millones), seguido de Estados Unidos con el 30,5% (US$4.748 millones) y la Eurozona con el 7,9%.
El desafío estructural continúa siendo la infraestructura logística. Exportadores advierten que la competitividad se ve afectada por limitaciones portuarias y terrestres, en un contexto donde países como Colombia, Chile y México cuentan con mejores condiciones arancelarias y operativas.
Para 2026, las proyecciones oficiales anticipan un crecimiento exportador del 6%, aunque el sector privado plantea tres posibles trayectorias. El escenario base estima un avance de entre 4% y 6%, condicionado por una moderación del comercio mundial y estabilidad en precios agrícolas. El escenario optimista proyecta entre 6% y 8%, apoyado en el nearshoring hacia Estados Unidos, la integración productiva centroamericana y mayor valor agregado industrial. El escenario de riesgo contempla un crecimiento de apenas 3% a 4%, ante eventuales caídas en precios del café o el azúcar, tensiones comerciales o mayores costos logísticos y energéticos.
Un factor que podría modificar el mapa exportador es la eventual admisibilidad del aguacate guatemalteco en Estados Unidos, que abriría oportunidades para pequeños y medianos productores del altiplano central y ampliaría el acceso a mercados como Corea del Sur y Japón.
En el frente de importaciones, Estados Unidos se mantuvo como principal proveedor con US$10.891 millones (31,5%), mientras que China consolidó el segundo lugar con US$5.511 millones (15,9%), reflejando una mayor diversificación de socios comerciales.
El desempeño de 2025 confirma que Guatemala logró adaptarse a un entorno más exigente. La incógnita ahora pasa por la consolidación de acuerdos arancelarios, la estabilidad macroeconómica y la capacidad de capitalizar nuevas oportunidades agrícolas y manufactureras en un escenario internacional cambiante.

