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La guerra y el fertilizante: cómo el nitrógeno puso en riesgo la seguridad alimentaria mundial

El conflicto en Medio Oriente disparó el precio de la urea y dejó al descubierto la enorme dependencia de la agricultura global del nitrógeno, un insumo clave para producir alimentos y sostener los rindes.

Lucia Beltran
Periodista agroalimentaria especializada en América Latina. Analiza mercados, innovación y el impacto de políticas públicas en el sector agroindustrial.

Durante 2026, la guerra entre Estados Unidos e Irán volvió a demostrar que la seguridad alimentaria mundial depende tanto de la geopolítica como del clima. El conflicto interrumpió el suministro de gas natural y fertilizantes nitrogenados provenientes del Golfo Pérsico, disparó el precio internacional de la urea en plena siembra de los principales países agrícolas y encendió las alarmas sobre el abastecimiento global de alimentos. El episodio dejó una enseñanza contundente: sin nitrógeno, la agricultura moderna simplemente no puede sostener la producción necesaria para alimentar a más de 8.000 millones de personas.

El nitrógeno constituye aproximadamente el 78 % de la atmósfera terrestre. Sin embargo, en su estado natural es prácticamente inútil para las plantas. El gran cambio ocurrió hace más de un siglo con el desarrollo del proceso Haber-Bosch, una innovación que permitió capturar el nitrógeno del aire y transformarlo en amoníaco, base de la mayoría de los fertilizantes nitrogenados utilizados actualmente en el mundo. Gracias a esta tecnología fue posible multiplicar los rendimientos agrícolas y sostener el crecimiento demográfico global. Especialistas estiman que entre 3.500 y 4.000 millones de personas dependen indirectamente de los fertilizantes sintéticos para acceder a alimentos.

La guerra y el fertilizante: cómo el nitrógeno puso en riesgo la seguridad alimentaria mundial

La denominada Revolución Verde, desarrollada entre las décadas de 1960 y 1970, combinó mejoramiento genético, protección de cultivos, mecanización agrícola y fertilización nitrogenada, transformando la producción mundial de alimentos. Mientras en 1960 el rendimiento promedio de los cultivos rondaba los 1.336 kilogramos por hectárea, para 2023 había superado los 4.490 kilogramos por hectárea, más de tres veces ese nivel, mientras que la superficie agrícola mundial apenas creció alrededor de un 14 %.

Evolución de la productividad agrícola mundial

AñoRendimiento promedioVariación
19601.336 kg/haBase
20234.490 kg/ha+236 %
Superficie agrícola+14 %Desde 1960

Fuente: AgroLatam Research sobre datos de FAO

Este salto productivo permitió abastecer a una población mundial que pasó de 3.000 millones de habitantes en 1960 a más de 8.000 millones en la actualidad, evitando la necesidad de expandir masivamente la frontera agrícola.

Sin embargo, esa misma dependencia tecnológica también creó una nueva vulnerabilidad: la disponibilidad de gas natural, materia prima indispensable para fabricar amoníaco y fertilizantes nitrogenados.

Cuando comenzó el conflicto en Medio Oriente, más del 17 % del suministro mundial de gas natural y alrededor del 30 % de la producción global de fertilizantes nitrogenados quedaron afectados. Además, cerca de la mitad del azufre exportado internacionalmente -insumo clave para otros fertilizantes- quedó atrapado por las dificultades logísticas en el Estrecho de Ormuz.

Centenares de buques permanecieron fondeados mientras varias plantas petroquímicas y fábricas de fertilizantes redujeron o suspendieron operaciones. Como consecuencia, el precio internacional de la urea granulada registró uno de los mayores aumentos de los últimos años justo durante las ventanas de siembra de India, Brasil, Estados Unidos y Australia.

Factores que impulsaron la suba de la urea

FactorImpactoConsecuencia
Guerra EE.UU.-IránInterrupción logísticaMenor oferta mundial
Menor producción de gasReducción de amoníacoMenor fabricación de fertilizantes
Riesgos en OrmuzBuques demoradosEscasez temporal
Mayor demanda agrícolaCompras anticipadasAumento de precios

Fuente: AgroLatam Research sobre datos de LSEG y USDA

Si bien posteriormente los valores comenzaron a moderarse, el incremento coincidió con los momentos críticos de implantación de cultivos y obligó a miles de productores a redefinir sus estrategias de fertilización.

En Brasil, que importa gran parte de sus fertilizantes, muchos agricultores debieron elegir entre asumir mayores costos o reducir dosis, con el riesgo de obtener menores rindes. En Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia, México, Colombia, Perú y otros países latinoamericanos altamente integrados al comercio internacional de fertilizantes, el episodio también incrementó la incertidumbre sobre los costos de producción.

La guerra y el fertilizante: cómo el nitrógeno puso en riesgo la seguridad alimentaria mundial

India respondió asegurando grandes volúmenes de urea para abastecer su mercado interno, reduciendo aún más la disponibilidad internacional. En Australia, especialistas anticiparon una menor superficie sembrada de trigo debido a la dificultad para justificar económicamente la compra de fertilizantes con los precios vigentes del cereal. En varios países africanos, directamente comenzaron a registrarse problemas de abastecimiento.

Regiones más expuestas al aumento del fertilizante

RegiónDependencia de importacionesRiesgo
BrasilMuy altaElevado
IndiaMuy altaElevado
AustraliaAltaAlto
Sudeste AsiáticoAltaAlto
ÁfricaAltaMuy alto
América LatinaMedia-AltaModerado-Alto

Fuente: AgroLatam Research

Al shock provocado por la guerra se suma ahora la llegada de un nuevo episodio de El Niño, fenómeno que históricamente ha provocado sequías en Asia, alteraciones climáticas en Oceanía y excesos hídricos en distintos países americanos.

La guerra y el fertilizante: cómo el nitrógeno puso en riesgo la seguridad alimentaria mundial

La combinación entre fertilizantes más caros, clima extremo y posibles restricciones comerciales podría volver a presionar los precios internacionales de los alimentos durante los próximos meses. De hecho, el Índice de Precios de los Alimentos de la FAO comenzó a mostrar una recuperación impulsada por el aumento de los costos energéticos y de fertilización.

Riesgos para la producción mundial de alimentos

RiesgoImpacto esperadoConsecuencia
Conflictos geopolíticosAltoMenor oferta de fertilizantes
El NiñoAltoMenores rindes agrícolas
Costos energéticosAltoFertilizantes más caros
Restricciones comercialesMedio-AltoMayor volatilidad de precios

Fuente: AgroLatam Research

Hoy, la agricultura mundial produce alimentos suficientes para miles de millones de personas gracias a la combinación de ciencia, fertilización, genética, protección de cultivos y tecnología. Sin embargo, la reciente crisis dejó en evidencia que esa abundancia depende de cadenas de suministro extremadamente sensibles a los conflictos internacionales. Si un nuevo enfrentamiento vuelve a afectar el Golfo Pérsico o el tránsito por el Estrecho de Ormuz, el impacto podría sentirse nuevamente en los campos de América Latina, Estados Unidos, Europa, Asia y África, recordando que detrás de cada cosecha existe un insumo invisible, pero absolutamente esencial: el nitrógeno.

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