México

México refuerza alerta por gusano barrenador en Nuevo León

La detección de la plaga a 145 km de EE.UU. enciende la vigilancia sanitaria en México y pone en foco el riesgo para la ganadería regional.

Matías Cosenza
Periodista especializado en ganadería, avicultura y sanidad animal. Cubre mercados y tecnología aplicada a la producción pecuaria, con foco en la competitividad del sector agropecuario en América Latina.

La detección del gusano barrenador del Nuevo Mundo en Nuevo León, México, a solo 90 millas de la frontera con Estados Unidos, encendió las alertas en el sector agropecuario. El hallazgo, difundido por el comisionado de Agricultura de Texas, Sid Miller, ocurre en un momento clave para la ganadería mexicana, que mantiene un flujo comercial estratégico con el mercado estadounidense. La proximidad del foco y la falta de contención total elevan el nivel de riesgo sanitario en la región.

El gusano barrenador, provocado por la mosca Cochliomyia hominivorax, representa una de las amenazas más severas para la producción pecuaria. La plaga deposita sus huevos en heridas abiertas y, tras la eclosión, las larvas se alimentan del tejido vivo, generando infecciones profundas que pueden comprometer la vida del animal en pocos días. Este escenario obliga a reforzar la vigilancia en los rodeos y acelerar la respuesta sanitaria para evitar una expansión.

México refuerza alerta por gusano barrenador en Nuevo León

Vigilancia activa y señales de alerta en el ganado

Ante el avance del foco en el norte de México, organismos sanitarios y productores intensifican controles. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos mantiene operativos sus sistemas de detección para evitar el ingreso de la plaga, mientras que en México se refuerzan las medidas de monitoreo en campo.

Los especialistas destacan que la detección temprana es determinante para contener el problema. Entre los signos más relevantes se encuentran la presencia de larvas visibles en heridas, nariz u oídos, así como huevos en zonas lesionadas. También se observan secreciones con olor a descomposición, heridas que se agrandan rápidamente y cambios en el comportamiento de los animales, como irritación, aislamiento o signos de dolor.

México refuerza alerta por gusano barrenador en Nuevo León

De acuerdo con la American Veterinary Medical Association, en apenas tres días desde la infestación inicial pueden desarrollarse cientos o miles de larvas, lo que acelera el deterioro del animal y multiplica el riesgo sanitario dentro del establecimiento.

El impacto potencial no se limita a la salud animal. Un brote extendido podría traducirse en restricciones comerciales, mayores costos de producción y pérdidas económicas para el sector ganadero mexicano. Por eso, el llamado a los productores es a revisar diariamente sus animales y reportar de inmediato cualquier signo sospechoso, ya que la rapidez de acción será clave para evitar una escalada del problema.

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