La soja se dispara en Chicago y reaviva expectativas para el agro regional
Compras chinas, clima más cálido en EE.UU. y la fortaleza del petróleo impulsaron una fuerte suba de la soja, con impacto directo en los mercados agrícolas de América Latina.
La soja registró este lunes una fuerte recuperación en el mercado de Chicago al subir 21 centavos y alcanzar los 12,24 dólares por bushel, impulsada por nuevas compras de exportación anunciadas por el USDA y una combinación de factores financieros y climáticos. El movimiento ocurrió en las primeras operaciones del 20 de julio y tuvo como protagonistas a los fondos especulativos, la demanda china y las perspectivas de un agosto más cálido en Estados Unidos. La noticia es relevante para América Latina porque la región concentra gran parte de la oferta mundial de soja y cualquier variación en Chicago impacta directamente sobre las decisiones comerciales y los ingresos por exportaciones.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó nuevas operaciones de exportación para la campaña 2026/27, entre las que se destacan 264.000 toneladas de soja adquiridas por China y otras 110.000 toneladas destinadas a compradores aún no identificados. Además, Colombia confirmó la compra de 100.000 toneladas de maíz estadounidense. Estas operaciones reforzaron la percepción de una demanda internacional más activa de la esperada y dieron respaldo a las cotizaciones. Analistas del mercado señalaron además que las compras técnicas de los fondos y el fortalecimiento del petróleo crudo contribuyeron a acelerar el rally alcista.
El clima y la energía vuelven a jugar un papel clave en los granos
Naomi Blohm, asesora senior de Total Farm Marketing, explicó que la recuperación comenzó durante la rueda nocturna debido al avance del petróleo y continuó por la combinación de un pronóstico climático más cálido para agosto, un sólido ritmo de molienda y renovadas expectativas exportadoras. El petróleo estadounidense cotizaba en torno a los 81,81 dólares por barril, un factor que también mejora las perspectivas para los biocombustibles y, por ende, para la demanda de aceite de soja, un componente clave dentro de las cadenas de valor agroindustriales.
El comportamiento del resto de los mercados agrícolas mostró una dinámica más dispar. El maíz de diciembre subió 5,5 centavos hasta los 4,73 dólares por bushel, mientras que el trigo registró bajas en Chicago y Kansas, aunque logró leves avances en Minneapolis. La divergencia entre cultivos refleja que el mercado sigue concentrando su atención en la soja, producto que continúa siendo el principal termómetro del comercio agrícola global y de las relaciones entre Estados Unidos y China.
Para América Latina, especialmente para Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, la recuperación de los precios representa una señal positiva. La región es responsable de más de la mitad de las exportaciones mundiales de soja y derivados, por lo que una mejora sostenida en las cotizaciones podría fortalecer la balanza comercial, incentivar inversiones en tecnificación y mejorar los márgenes de productores y agroexportadores. Sin embargo, analistas advierten que la volatilidad seguirá siendo elevada en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, cambios climáticos y la fuerte dependencia de la demanda asiática.

