Materias primas representan más de un tercio de las importaciones en República Dominicana
Entre enero y septiembre, el país importó US$8,164 millones en materias primas, impulsadas por la demanda industrial y energética.
Las materias primas continúan desempeñando un papel decisivo en la estructura económica e industrial de República Dominicana. En los primeros nueve meses de 2025, estos insumos concentraron el 36.17 % del total de importaciones nacionales, equivalentes a US$ 8,164.26 millones, de acuerdo con cifras publicadas por la Dirección General de Aduanas (DGA).
El valor total de las compras externas del país entre enero y septiembre alcanzó los US$ 22,569.90 millones, registrando un incremento interanual del 0.4 % respecto al mismo período de 2024. Aunque el crecimiento general fue moderado, las materias primas mostraron un aumento de 9.9 %, lo que equivale a US$ 74.29 millones adicionales frente al año anterior.
El informe de la DGA precisa que, en este lapso, los bienes de consumo y las materias primas crecieron 2.78 % y 0.92 %, respectivamente, mientras que los bienes de capital -maquinarias y equipos- retrocedieron 6.74 %, evidenciando una menor inversión en infraestructura productiva.
Demanda industrial y energética sostienen las importaciones
El listado de productos más importados dentro del rubro de materias primas refleja la diversificación de la demanda industrial dominicana. Entre los principales figuran los insumos para la industria alimenticia sin elaborar (US$ 979.05 millones), otros combustibles sin refinar (US$ 946.16 millones), materias plásticas artificiales (US$ 837.39 millones) y fundición de hierro y acero (US$ 819.89 millones).
A estos se suman materias para la industria textil (US$ 529.73 millones) y petróleo crudo o reconstituido (US$ 381.64 millones), además de insumos agrícolas (US$ 154.66 millones) y productos químicos orgánicos e inorgánicos, que en conjunto superan los US$ 249 millones.
El reporte también destaca importaciones de trigo a granel (US$ 136.31 millones), productos para la industria de bebidas (US$ 144.81 millones), así como grasas, aceites animales y vegetales (US$ 15.14 millones) y azúcar cruda (US$ 13.04 millones).
Estos rubros confirman la fuerte dependencia de la economía dominicana de los insumos importados, tanto para la producción de bienes manufacturados como para la generación energética. El dinamismo industrial del país -que representa cerca del 16 % del PIB- se sostiene, en gran medida, sobre el flujo constante de materias primas provenientes del exterior.
Competitividad y costos en la industria nacional
Según la Encuesta de Coyuntura Industrial, elaborada por el sector manufacturero, los principales factores que afectaron la competitividad en el cuarto trimestre del año pasado fueron el costo de las materias primas, la competencia desleal y la volatilidad del tipo de cambio.
El estudio también menciona otros factores que incidieron en menor medida, como la competencia de productos importados, el bajo ritmo de la actividad económica, el alto costo de la energía eléctrica y la carga tributaria. Estos elementos presionan los márgenes de rentabilidad de las empresas y limitan su capacidad de inversión y exportación.
"La industria nacional enfrenta un entorno desafiante, donde el costo de los insumos y la dependencia de las importaciones influyen directamente en los precios finales y la competitividad frente a otros mercados", señala el análisis.
De acuerdo con la DGA, del total de importaciones registradas en el período enero-septiembre, el 47.33 % correspondió a bienes de consumo, el 36.17 % a materias primas y el 16.50 % a bienes de capital. Además, el 82.63 % de las mercancías ingresó bajo el régimen de despacho a consumo, el 16.77 % lo hizo por zonas francas y el 0.60 % restante bajo otros regímenes especiales.
Estos datos confirman que el sistema productivo dominicano sigue apoyándose fuertemente en las importaciones, especialmente en sectores como la alimentación, la energía, la manufactura textil y la construcción.
Desafíos estructurales para la industria dominicana
El comportamiento de las importaciones refleja una tendencia global: los países con economías abiertas y alta actividad manufacturera dependen cada vez más de materias primas importadas para sostener su ritmo de producción. En el caso de República Dominicana, esta dependencia plantea el desafío de diversificar fuentes de abastecimiento y fomentar la producción local de insumos básicos.
Asimismo, los altos costos internacionales del transporte y la energía, sumados a las fluctuaciones del dólar, impactan directamente en el precio de los insumos industriales y agrícolas. Por ello, los analistas recomiendan reforzar la logística portuaria y aduanera, mejorar la eficiencia del suministro energético y promover acuerdos comerciales que garanticen un flujo más competitivo de bienes intermedios.
La modernización de la industria nacional y la transición hacia procesos más sostenibles dependerán, en gran medida, de la capacidad del país para reducir costos de importación y mejorar su competitividad frente a los mercados internacionales.
"El reto no es solo importar más, sino importar mejor, con eficiencia y valor agregado, fortaleciendo el tejido productivo local", concluye el informe de la DGA.

