El clima vuelve a dominar el mercado y hace caer los granos pese al deterioro de los cultivos en EE.UU.
Las lluvias previstas en el cinturón agrícola de EE.UU. hicieron caer los granos en Chicago y volvieron a poner al clima en el centro del mercado global.
Los futuros de maíz, soja y trigo cerraron con fuertes bajas este martes en la Bolsa de Chicago luego de que los operadores dejaran de lado el deterioro de los cultivos estadounidenses para concentrarse en un pronóstico climático más favorable. La decisión del mercado es relevante para los productores y exportadores de América Latina porque las cotizaciones de Chicago siguen siendo la principal referencia para la formación de los precios internacionales de los granos que se comercializan desde países como Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Bolivia, México, Colombia, Perú y Chile.
Aunque el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informó una caída en la calidad del maíz y confirmó una nueva compra de soja por parte de China, el mercado reaccionó en sentido contrario. Los pronósticos de lluvias sobre gran parte del Corn Belt redujeron la preocupación por posibles pérdidas de rendimiento, mientras que la baja del petróleo y la venta técnica de contratos reforzaron la presión bajista sobre las materias primas agrícolas. El episodio confirma que, en esta etapa de la campaña estadounidense, el clima continúa siendo el principal factor que determina la dirección de los precios internacionales.
El USDA redujo al 61% la proporción del maíz estadounidense calificada como buena o excelente, dos puntos porcentuales menos que la semana anterior y por debajo de lo esperado por el mercado. Sin embargo, los operadores interpretaron que las precipitaciones previstas durante los próximos días podrían estabilizar el potencial productivo antes del llenado de granos. Al mismo tiempo, el desarrollo del cultivo continúa avanzando con rapidez: el 90% ya alcanzó la floración, el 43% se encuentra en estado pastoso y el 6% ingresó en la etapa de dentado, cifras que se mantienen levemente por encima de los promedios históricos.
Estado del maíz en Estados Unidos
| Indicador | Valor | Variación semanal |
|---|---|---|
| Bueno a excelente | 61 % | -2 puntos |
| Regular | 25 % | Sin cambios |
| Malo y muy malo | 14 % | +2 puntos |
Las nuevas ventas de soja a China tampoco alcanzaron para revertir la tendencia negativa. Exportadores privados informaron operaciones por 4,9 millones de bushels correspondientes a la campaña 2026/27, pero el mercado volvió a privilegiar las mejores perspectivas climáticas. El USDA mantuvo en 63% la proporción del cultivo en condición buena a excelente, mientras que tanto la floración como la formación de vainas avanzan por encima del promedio de los últimos cinco años. Para los operadores, estos indicadores mantienen abierta la posibilidad de una cosecha abundante si las lluvias previstas se concretan durante agosto.
Situación de la soja
| Indicador | Valor | Situación |
|---|---|---|
| Bueno a excelente | 63 % | Sin cambios |
| Venta a China | 4,9 millones de bushels | Campaña 2026/27 |
| Formación de vainas | 62 % | Superior al promedio histórico |
El trigo tampoco escapó al clima de cautela que dominó la rueda. La cosecha del trigo de invierno alcanza el 86% del área sembrada, un avance cercano al promedio histórico, mientras que el trigo de primavera sorprendió con una condición mejor a la esperada: el 55% del cultivo fue calificado como bueno o excelente. Aun cuando Corea del Sur confirmó nuevas compras de trigo estadounidense para embarques entre septiembre y noviembre, la presión vendedora terminó predominando en todo el complejo agrícola.
Panorama del trigo
| Indicador | Valor | Comentario |
|---|---|---|
| Avance de cosecha | 86 % | Cerca del promedio |
| Bueno a excelente | 55 % | Mejor de lo esperado |
| Compra de Corea del Sur | 1,8 millones de bushels | Embarques septiembre-noviembre |
Para los productores latinoamericanos, la señal del mercado es clara: la evolución del clima en Estados Unidos seguirá definiendo la tendencia de los precios internacionales durante las próximas semanas. Si las lluvias se consolidan y los cultivos mantienen su potencial productivo, la presión sobre las cotizaciones podría continuar. En cambio, un cambio brusco en las condiciones meteorológicas o un recorte inesperado en las estimaciones del USDA podría devolver rápidamente la volatilidad al mercado.
Más allá de las diferencias productivas entre países, la evolución de Chicago impacta sobre toda la cadena agroexportadora regional, desde el maíz que exporta Brasil, la soja que producen Argentina y Paraguay, el trigo del Cono Sur, hasta los importadores de granos para alimentación animal en México, Colombia, Perú o Chile. Por eso, el próximo informe WASDE del USDA será seguido de cerca en toda América Latina, ya que podría redefinir las expectativas sobre oferta, demanda y precios para el resto de la campaña.

