México quiere producir más leche y aumentar el consumo interno rumbo a 2030
La industria láctea mexicana presentó un plan para fortalecer la producción nacional, generar empleo rural y reducir la dependencia de importaciones.
La industria láctea de México puso en marcha una estrategia para aumentar la producción nacional de leche y elevar el consumo interno hacia 2030, con el objetivo de fortalecer la autosuficiencia alimentaria, impulsar el empleo rural y mejorar la competitividad del sector agroindustrial.
La iniciativa fue presentada en el marco del Día Mundial de la Leche por representantes de toda la cadena productiva, quienes advirtieron que el crecimiento del sector dependerá de una mayor integración entre productores, industria, comercialización y políticas de nutrición.
Actualmente, México produce alrededor de 13.800 millones de litros de leche por año y se ubica entre los principales productores mundiales de leche bovina. Sin embargo, la meta planteada por la industria es alcanzar los 15.000 millones de litros anuales hacia 2030.
Además del crecimiento productivo, uno de los principales desafíos pasa por aumentar el consumo de productos lácteos entre la población mexicana.
El promedio nacional se ubica actualmente en 147 litros por persona al año, por debajo de los 180 litros recomendados internacionalmente por organismos vinculados a nutrición y alimentación.
El sector lácteo busca reducir importaciones y fortalecer el empleo rural.
La estrategia es impulsada por la Cámara Nacional de Industriales de la Leche (CANILEC) junto con la Comisión Ejecutiva Bovinos Leche, entidades que por primera vez anunciaron acciones coordinadas para fortalecer toda la cadena láctea nacional.
Desde la industria sostienen que el crecimiento del sector resulta clave no solamente desde el punto de vista alimentario, sino también económico y social.
La cadena láctea genera alrededor de 600.000 empleos directos y más de un millón de empleos indirectos en México, especialmente en comunidades rurales donde la actividad ganadera mantiene un peso importante dentro de la economía regional.
Según datos del sector, la actividad representa aproximadamente el 6% del PIB agroindustrial mexicano y mueve cerca de 570.000 millones de pesos anuales.
La intención de aumentar producción nacional también apunta a disminuir la dependencia de importaciones y fortalecer la presencia de productos mexicanos dentro del mercado interno.
La industria apuesta a más consumo y educación nutricional
Dentro de las acciones planteadas aparece además una fuerte campaña de promoción nutricional para incentivar el consumo de leche y derivados.
Especialistas del sector remarcaron que los productos lácteos continúan siendo una fuente importante de proteína de alta calidad, calcio, vitamina D, fósforo y potasio.
La industria también destacó que categorías como quesos, crema y mantequilla mantienen una tendencia de crecimiento sostenido en el mercado mexicano.
Sin embargo, consideran necesario ampliar el consumo de productos lácteos nacionales para sostener inversiones, producción y empleo dentro de toda la cadena.
En estados ganaderos como Sinaloa, Jalisco, Chihuahua y Durango, el fortalecimiento del sector aparece además como una oportunidad para diversificar economías regionales y generar mayor valor agregado dentro de la actividad agropecuaria.
La apuesta hacia 2030 busca consolidar una industria más integrada, competitiva y con mayor capacidad de abastecimiento interno, en un momento donde la seguridad alimentaria vuelve a ocupar un lugar central dentro de las estrategias productivas de América Latina.

