México y EE.UU. aún sin fecha para reanudar las exportaciones de ganado bovino
Pese a los avances en la cooperación sanitaria, el gobierno de México confirmó que todavía no hay una fecha definida para que Estados Unidos vuelva a recibir su ganado.
El brote del gusano barrenador del ganado sigue afectando el comercio pecuario entre México y Estados Unidos, y por ahora no existe una fecha prevista para la reapertura de las exportaciones mexicanas. Así lo anunció el ministro de Agricultura, Julio Berdegué, durante una conferencia de prensa encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Berdegué detalló que mantuvo una videoconferencia con la secretaria de Agricultura estadounidense, Brooke Rollins, en la que se discutieron nuevas medidas de control, aunque la frontera continuará cerrada hasta nuevo aviso.
Entre los avances, ambos países acordaron probar plantas modulares móviles que permitirán incrementar la producción de moscas estériles en hasta 20 millones por semana, una de las estrategias biológicas más efectivas para erradicar el insecto. Si las pruebas resultan exitosas, estos módulos podrían reforzar el programa binacional de erradicación que durante décadas logró mantener a Norteamérica libre de la plaga.
El gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) es una plaga parasitaria capaz de infestar heridas abiertas en animales, provocando graves pérdidas económicas y mortalidad. Su avance desde Centroamérica hacia el norte de México ha generado alarma en los productores ganaderos de ambos lados de la frontera.
Desde mayo, el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) mantiene restricciones a las importaciones de bovinos mexicanos, buscando prevenir la introducción del parásito a su territorio. En paralelo, técnicos estadounidenses trabajan junto con el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para reforzar la vigilancia en los estados afectados.
La suspensión de exportaciones afecta especialmente a los ganaderos del norte de México, quienes históricamente colocan buena parte de su producción en el mercado estadounidense. Aunque el comercio de carne procesada sigue habilitado, la imposibilidad de vender ganado en pie representa un fuerte golpe para el sector.
Las autoridades sanitarias confían en que el control biológico y las nuevas plantas móviles aceleren la contención del brote. Sin embargo, la reapertura del mercado estadounidense dependerá del resultado de las próximas semanas de monitoreo.

