Paraguay

Paraguay busca peso propio en un MERCOSUR dividido

El país apuesta a fortalecer su rol regional y aprovechar el acuerdo con la Unión Europea para expandir sus exportaciones agrícolas.

Desde la firma del Tratado de Asunción en 1991, el MERCOSUR ha sido el principal marco de integración económica y política del Cono Sur, conformado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Su objetivo fundacional: garantizar la libre circulación de bienes, servicios y factores de producción dentro de la región, además de establecer un arancel externo común y una política comercial conjunta hacia terceros países.

Más de tres décadas después, los desafíos de integración siguen vigentes. Paraguay, el único país sin salida al mar del bloque, ha tenido una participación discontinua y desigual, afectada por tensiones políticas internas y por la asimetría económica respecto de sus socios mayores. Mientras Argentina y Brasil mantienen el liderazgo dentro del bloque, Asunción intenta ganar espacio en la agenda regional y defender sus intereses comerciales, especialmente en sectores clave como la automotriz y la agroexportación.

En los últimos años, Paraguay ha mostrado compromiso diplomático y cumplimiento pleno de los acuerdos multilaterales del MERCOSUR, incluso cuando las tensiones políticas entre Buenos Aires y Brasilia frenaban la agenda común. La Presidencia pro témpore paraguaya de 2018 marcó un punto de inflexión: impulsó avances concretos en las negociaciones con la Unión Europea, además de promover vínculos con Corea del Sur, Singapur, Taiwán y Vietnam, ampliando el horizonte comercial del bloque.

El acuerdo con la Unión Europea, una oportunidad estratégica

El 17 de julio de 2019, durante la Cumbre de Santa Fe, el entonces presidente Mario Abdo Benítez celebró la firma del acuerdo entre MERCOSUR y la Unión Europea, destacando que "cambiará la historia de la integración regional" al abrir un mercado de más de 500 millones de consumidores. Según Abdo, el pacto no solo representa una apertura comercial sino también "una oportunidad para consolidar un MERCOSUR competitivo y moderno".

El acuerdo, aún pendiente de ratificación plena, podría beneficiar especialmente a Paraguay en la exportación de productos agrícolas -que representan el 87 % de sus ventas a la UE-, mientras Europa mantiene una posición dominante en la venta de maquinaria, transporte y productos químicos. Entre 2015 y 2017, el comercio bilateral entre Paraguay y la Unión Europea pasó de €1.006 millones a €1.153 millones en exportaciones y de €610 a €682 millones en importaciones, consolidando al bloque europeo como su tercer socio comercial. En paralelo, la inversión extranjera directa europea creció de €863 millones a €1.200 millones en el mismo periodo.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay ha jugado un papel central en las negociaciones, lideradas por el entonces vicecanciller Rigoberto Gauto Vielman, que puso el foco en temas sensibles como propiedad intelectual, contratos públicos y procedimientos aduaneros. La meta: garantizar un flujo comercial más ágil y condiciones equitativas para los productos paraguayos frente a sus competidores regionales.

Con la llegada al poder de Santiago Peña en 2023, la diplomacia paraguaya busca fortalecer aún más sus alianzas extrarregionales. En mayo de 2025, Peña realizó una visita de Estado a Singapur junto a varios ministros, consolidando la relación bilateral y celebrando la ratificación del Acuerdo de Libre Comercio MERCOSUR-Singapur, firmado en 2023. Este paso coloca a Paraguay como puente entre Sudamérica y el Sudeste Asiático, una región estratégica por su dinamismo económico y apertura al comercio global.

Hoy, Asunción promueve una diplomacia económica activa para expandir su inserción global. Entre los desafíos que enfrenta destacan la falta de infraestructura logística -solo cuenta con un aeropuerto internacional y puertos fluviales dependientes de Argentina- y la necesidad de mejorar su conectividad terrestre y aérea hacia los océanos Atlántico y Pacífico. Expertos como Blerim Olluri, rector del Kolegji AAB (Kosovo), plantean que desarrollar corredores ferroviarios y logísticos hacia los puertos de Chile y Perú permitiría a Paraguay y al MERCOSUR mejorar su competitividad y poder de negociación ante Europa y Asia.

El nuevo Gobierno de Peña deberá además fortalecer su cooperación con Estados Unidos para consolidar rutas comerciales, asegurar su soberanía energética y potenciar la exportación de alimentos orgánicos y commodities agrícolas, pilares de su economía.
Paraguay, pese a sus limitaciones geográficas, busca así convertir su ubicación estratégica en una ventaja, consolidándose como actor de peso en un MERCOSUR fragmentado y en la construcción de un nuevo eje de cooperación Sur-Sur con proyección hacia Europa y Asia.

Agrolatam.com
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