Agroexportaciones

Paraguay rompe fronteras: ocho productos llegan por primera vez a nuevos mercados

De aceites y biodiésel a madera procesada: Paraguay abrió destinos en Asia, Europa y América mientras sus exportaciones crecieron 20% hasta julio.

Valeria Cortés Alvarado
Periodista con visión global, especializada en tendencias y comercio internacional, y en su impacto sobre las cadenas agroalimentarias de América Latina.

Paraguay amplió su mapa exportador entre enero y julio de 2026: ocho productos ingresaron por primera vez a mercados internacionales y un total de 75 bienes registraron operaciones hacia nuevos destinos, de acuerdo con datos de la Red de Inversiones y Exportaciones (Rediex). Los nuevos flujos comerciales alcanzaron 43 países, desde Singapur y Nepal hasta Ucrania y Suecia, en un período en el que las exportaciones paraguayas crecieron 20% interanual. El dato importa porque detrás de esa expansión aparece una canasta que comienza a incorporar más agroindustria y manufacturas junto a las materias primas tradicionales.

El crecimiento general del comercio exterior acompañó esa apertura. Según el Banco Central del Paraguay (BCP), las exportaciones totalizaron US$ 7.884 millones al cierre de julio, frente a un valor aproximadamente 20% menor durante el mismo período de 2025. Los productos primarios mantienen un peso considerable, pero las manufacturas de origen agropecuario ya representan 35,1% de la canasta exportadora, mientras las manufacturas industriales explican otro 16,7%.

De Singapur a Nepal: el agro paraguayo encuentra nuevos compradores

Entre las operaciones que estrenaron mercados, el biodiésel exportado a Singapur por US$ 5,5 millones fue el nuevo flujo producto-destino de mayor valor registrado durante el período. La llegada a uno de los principales centros comerciales de Asia adquiere relevancia para Paraguay porque combina transformación agroindustrial con acceso a un mercado alejado de sus destinos tradicionales.

Los aceites vegetales también consiguieron nuevas rutas. Paraguay realizó envíos de aceite de girasol a Nepal y Malasia, mientras el aceite de cártamo llegó a Uruguay. En Nepal, la apertura fue más amplia: además del aceite de girasol, ingresaron poroto mungo y fibra de algodón, mostrando oportunidades para distintos segmentos de la producción agropecuaria paraguaya en un mercado asiático poco habitual para el país.

La lista se extiende más allá del agro. Uruguay recibió contenedores eléctricos modulares, Guyana incorporó conductores eléctricos de aluminio y Ucrania comenzó a recibir tripas bovinas saladas. En Europa, las maderas chapadas paraguayas llegaron a Suecia, una operación que refleja el potencial de transformar recursos forestales localmente antes de exportarlos.

Para determinar cuándo existe una nueva apertura comercial relevante, Rediex toma las operaciones que durante 2026 superaron los US$ 50.000 y que no habían registrado ventas superiores a ese monto entre 2019 y 2025. El criterio permite excluir operaciones aisladas de escasa magnitud y concentrarse en movimientos con mayor peso comercial.

Asia sobresale dentro de esta expansión. Singapur, Nepal y Malasia forman parte de los mercados que recibieron nuevos productos paraguayos, mientras las autoridades también identifican oportunidades en países de gran población como Filipinas. Para una economía con un mercado interno limitado, encontrar compradores fuera de Sudamérica permite aumentar la escala productiva y reducir la concentración de destinos.

Paraguay busca exportar más valor y no solamente materias primas

El cambio no pasa únicamente por vender a más países. La composición de las exportaciones muestra un avance de productos que incorporan procesamiento antes de salir de Paraguay. Las manufacturas de origen agropecuario representan más de un tercio de las ventas externas, un dato que muestra cuánto pesa actualmente la transformación de materias primas dentro de la economía exportadora.

La industria forestal aparece entre las actividades con posibilidades de profundizar ese proceso. La venta de maderas chapadas a Suecia es un ejemplo de cómo un recurso disponible localmente puede atravesar etapas industriales antes de llegar al mercado internacional. Muebles, madera contrachapada y otros derivados podrían ampliar ese recorrido y generar una cadena exportadora con mayor transformación dentro del país.

El efecto económico también se produce antes de que la mercadería cruce la frontera. Procesar materias primas localmente implica consumir energía, incorporar tecnología, demandar trabajadores especializados y pagar salarios dentro de Paraguay. Por eso, el crecimiento de las manufacturas puede aportar más valor por unidad exportada que la venta del recurso sin procesamiento.

El desafío será sumar empresas a ese proceso. Actualmente, unas 200 compañías están preparando planes para comenzar a exportar mediante iniciativas de acompañamiento de Rediex. El trabajo incluye análisis de mercados, requisitos comerciales y planificación necesaria para que empresas que todavía dependen del mercado doméstico puedan evaluar destinos internacionales.

Paraguay registró durante 2025 un total de 53 nuevos casos de productos colocados en destinos diferentes y para 2026 la expectativa oficial es superar esa marca. Los resultados de los primeros siete meses muestran que la diversificación ya no se limita a los socios tradicionales: desde productos agroindustriales enviados a Asia hasta alimentos de origen animal y madera procesada colocados en Europa, la oferta paraguaya empieza a encontrar compradores en mercados que hasta hace pocos años tenían escasa presencia en su comercio exterior.

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