Paraguay inicia vacunación 2026 contra fiebre aftosa y refuerza trazabilidad
La campaña se extenderá hasta el 20 de marzo y alcanzará a todo el rodeo bovino y bubalino del país.
Este lunes 16 de febrero comenzó en todo el país el primer periodo de vacunación contra la fiebre aftosa 2026, en cumplimiento del calendario oficial establecido por el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA). La campaña se desarrollará hasta el 20 de marzo, mientras que el registro de vacunación deberá completarse hasta el 27 de marzo.
El operativo sanitario abarcará la totalidad del rodeo bovino y bubalino de Paraguay, en el marco del Programa Nacional de Erradicación de la Fiebre Aftosa, una política que sostiene el estatus del país como libre de la enfermedad con vacunación. Esta condición resulta determinante para la producción pecuaria y el acceso a los mercados internacionales de carne.
En paralelo al inicio del periodo, se mantienen vigentes las disposiciones vinculadas al movimiento de animales identificados como carimbo 6, categoría que comprende a terneros y terneras sin identificación individual. Desde el 1° de febrero no está permitido el traslado de estos animales sin el correspondiente sistema de identificación, ya sea en operaciones de venta, cambios de establecimiento o cualquier tipo de movilización.
Los productores que cuentan con módulo ganadero habilitado pueden realizar la identificación desde comienzos de febrero. Aquellos que no disponen de módulo deberán hacerlo dentro del propio periodo de vacunación, coordinando con el equipo sanitario asignado.
Desde el organismo sanitario recordaron que los controles en rutas y puestos sanitarios se encuentran activos, y que la identificación individual es requisito obligatorio para autorizar movimientos. El fortalecimiento del sistema de trazabilidad se integra así a la estrategia sanitaria nacional.
La campaña antiaftosa no solo apunta a prevenir eventuales focos de la enfermedad, sino también a consolidar la trazabilidad individual del rodeo, herramienta clave para sostener la competitividad del complejo cárnico paraguayo en mercados exigentes. La combinación de sanidad, control de movimientos e identificación refuerza la estructura del sistema ganadero en un año donde el comercio exterior continúa demandando garantías sanitarias sólidas.

