Fedecarne alerta que el paro del SAG podría paralizar frigoríficos y afectar precios del ganado
El gremio advierte que la movilización amenaza con detener faenas, retrasar exportaciones y presionar el mercado interno en plena temporada de ventas.
La Federación Gremial Nacional de Productores de Carne (Fedecarne) expresó su preocupación ante la movilización de los funcionarios del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), al advertir que una paralización prolongada podría impactar gravemente en la cadena cárnica nacional, desde los frigoríficos hasta los productores ganaderos.
Según información preliminar del gremio, la alta adhesión al paro estaría afectando los procesos administrativos, certificaciones sanitarias e inspecciones rutinarias, pero el punto más crítico recae en la operación de las plantas faenadoras, que dependen directamente de la inspección veterinaria obligatoria del SAG para funcionar.
"En el caso de los frigoríficos nacionales, estos requieren la certificación del servicio para exportaciones y el control sanitario interno. Cada animal faenado o beneficiado en Chile es sujeto a inspección de un médico veterinario del SAG", explicó Eduardo Winkler, gerente del gremio.
Agregó que si la paralización se mantiene, "la alta adhesión podría obligar al cierre temporal de plantas", con efectos inmediatos sobre la demanda de animales y los precios pagados a los productores.
Impacto en el mercado ganadero
Fedecarne advierte que el eventual cierre de frigoríficos interrumpiría la compra de ganado, reduciendo la liquidez del mercado y afectando el ingreso de los productores en una etapa del año clave.
"Esta es una época de alto movimiento comercial, donde los ganaderos venden para cubrir compromisos financieros y preparar la próxima temporada", señaló Winkler.
La reducción de operaciones podría derivar en una caída temporal de los precios en ferias y remates, debido a la menor demanda industrial. A nivel del consumidor, el gremio no prevé un desabastecimiento inmediato en carnicerías, aunque una paralización extendida sí podría repercutir en la disponibilidad y el precio al público.
"Por ahora no anticipamos una falta de producto en góndolas, pero si la movilización se prolonga varios días, puede comenzar a sentirse en la cadena minorista", advirtió el gerente.
Riesgos sanitarios y controles fronterizos
El gremio también manifestó inquietud por los posibles retrasos en los controles fronterizos, donde el SAG cumple un papel esencial en la inspección de productos de origen animal y vegetal.
Cualquier interrupción prolongada podría afectar exportaciones de carne y productos pecuarios, así como la entrada de insumos agropecuarios.
"Esperamos que el SAG mantenga equipos de contingencia para atender fiscalizaciones urgentes o situaciones de riesgo sanitario", pidió Winkler, subrayando la importancia de preservar la continuidad de las funciones esenciales del servicio.
Fedecarne insistió en que, pese a reconocer el legítimo derecho a movilización de los trabajadores del SAG, es fundamental resguardar la inocuidad alimentaria y la bioseguridad nacional.
"Queremos enfatizar que los productores y las plantas deben mantener sus estándares de trazabilidad y control sanitario, incluso ante la ausencia temporal de fiscalización presencial", indicó el representante.
Un paro en un momento sensible
El momento de la movilización genera especial preocupación entre los actores de la cadena cárnica, ya que coincide con un periodo de alta faena y exportaciones, especialmente hacia mercados exigentes como China y la Unión Europea, donde las certificaciones veterinarias son condición indispensable.
Para Fedecarne, la prioridad debe ser garantizar la continuidad de la cadena de valor, evitar pérdidas económicas y proteger la reputación sanitaria del país, uno de los activos más relevantes del sector agropecuario chileno.
"Es imprescindible mantener la confianza de los mercados internacionales y la seguridad alimentaria interna. La función del SAG es crítica para ambas", concluyó Winkler.

