Azúcar en picada: los productores salvadoreños enfrentan su peor cotización desde 2020
La libra cayó a 14,22 dólares en EE. UU., su valor más bajo desde 2020, mientras los productores enfrentan alzas de costos e incertidumbre al inicio de la zafra 2025-2026.
El sector azucarero de El Salvador atraviesa uno de sus momentos más difíciles en años. A días del inicio de la zafra 2025-2026, el precio internacional del azúcar se desplomó a su nivel más bajo desde octubre de 2020, profundizando la preocupación entre los productores de caña que ya enfrentan los efectos del cambio climático y el aumento de los costos de producción.
El contrato de futuros del Azúcar N.º 11 en Estados Unidos, referencia global para el mercado, cerró este jueves en 14,22 dólares por libra, después de una fuerte caída que llevó el valor del endulzante a niveles similares a los registrados en plena pandemia. La cotización venía de alcanzar un máximo de 27 dólares por libra en octubre de 2023, pero desde inicios de 2025 experimenta un descenso sostenido debido al exceso de oferta mundial, impulsado por grandes cosechas en Brasil, India y Tailandia.
Para los productores salvadoreños, esta tendencia representa un duro golpe a la rentabilidad en el inicio de la nueva temporada de molienda, prevista para el 20 de noviembre.
Caída de precios y alza de costos: un escenario adverso
"Es una zafra bastante complicada por el tema del clima y por las fluctuaciones de los precios", afirmó Óscar Orellana, presidente de la Asociación de Productores de Caña de Azúcar de El Salvador (Procaña). Según explicó, el encarecimiento de los insumos agrícolas y los efectos de la variabilidad climática están reduciendo los márgenes de ganancia. "La rentabilidad se va complicando poco a poco, pero esperamos que el mercado se estabilice y haya una recuperación en beneficio del productor", agregó.
El país prevé mantener una producción similar a la del ciclo anterior, estimada en 14,9 millones de quintales de azúcar, aunque con un panorama financiero más estrecho. Los cañeros señalan que la competitividad del sector depende de políticas de apoyo que amortigüen la volatilidad internacional y fortalezcan los programas de eficiencia energética y sostenibilidad en los ingenios.
Más exportaciones, menos ingresos
Datos del Banco Central de Reserva (BCR) muestran que, entre enero y septiembre de 2025, las exportaciones de azúcar crecieron un 2,2 % en volumen, pero los ingresos cayeron 11,2 %. En total, se exportaron 7,07 millones de quintales, generando 157,22 millones de dólares, es decir, 19,8 millones menos que en el mismo período de 2024.
El precio promedio del quintal exportado fue de 22,2 dólares, 3,4 menos que los 25,6 dólares del año anterior, lo que marca una pérdida del 13,2 %. Como resultado, los ingresos por exportaciones de azúcar se ubican en su nivel más bajo desde 2020, cuando el mercado global colapsó por la crisis sanitaria.
Actualmente, el 40 % de la producción azucarera salvadoreña -unos seis millones de quintales- se destina al mercado interno, mientras que el resto se exporta bajo distintos esquemas: cerca de 300 000 quintales bajo cuotas preferenciales y el resto en el mercado libre, según las condiciones internacionales.
Estados Unidos sigue siendo el principal destino del azúcar salvadoreña, con un 51 % de participación, seguido de China (23,6 %), aunque los precios deprimidos amenazan con reducir los márgenes de exportación incluso hacia esos mercados.
A pocos días del arranque oficial de la zafra, los productores coinciden en que el sector necesita medidas urgentes de apoyo para resistir la caída de precios y mitigar los efectos climáticos. En un contexto global dominado por la sobreoferta, los cañeros salvadoreños confían en que una recuperación gradual del mercado permita sostener la producción y evitar una crisis en una de las actividades agrícolas más emblemáticas del país.

