La carne en Brasil se dispara: China compra más y falta ganado
La firme demanda externa y la menor disponibilidad de ganado sostienen subas en el precio de la carne vacuna en Brasil y condicionan la industria.
El precio de la carne vacuna en Brasil sube con fuerza en abril de 2026, impulsado por el crecimiento de las exportaciones a China y una oferta limitada de ganado para faena. El movimiento se refleja tanto en el mercado físico como en los contratos a futuro, en un momento donde la industria enfrenta dificultades para conseguir animales en cantidad suficiente. La combinación de estos factores impacta directamente en el abastecimiento y en los valores de la cadena cárnica.
El mercado ganadero brasileño muestra una tendencia firme al alza. En distintas regiones, los valores por arroba registraron incrementos semanales sostenidos, en un contexto donde los calendarios de sacrificio continúan acotados. Esta situación responde a una menor disponibilidad de hacienda terminada, lo que obliga a los frigoríficos a ajustar su ritmo de operación e incluso evaluar paradas técnicas o reducción de actividad.
Entre las principales plazas ganaderas, los precios se ubicaron en niveles elevados. En San Pablo, la arroba alcanzó los R$ 370, mientras que en Goiás se posicionó en torno a R$ 355. En Minas Gerais, los valores rondaron los R$ 350, y en regiones como Mato Grosso do Sul y Mato Grosso se mantuvieron cerca de los R$ 360. Estas subas reflejan una presión sostenida desde la oferta, que no logra acompañar el ritmo de la demanda.
Exportaciones firmes y presión sobre la industria
El frente externo continúa siendo un factor determinante. China mantiene un fuerte ritmo de compras de carne brasileña, absorbiendo grandes volúmenes en los primeros meses del año. Este dinamismo sostiene los precios internacionales y refuerza el atractivo exportador para los frigoríficos, que priorizan los envíos al exterior frente al mercado interno.
En marzo, las exportaciones de carne bovina generaron ingresos por US$ 1.360 millones, con un volumen cercano a 234 mil toneladas. El crecimiento fue significativo frente al mismo período del año anterior, con subas tanto en volumen como en valor promedio. Este desempeño consolida a Brasil como uno de los principales proveedores globales de carne vacuna.
Sin embargo, la combinación de exportaciones dinámicas y menor disponibilidad de ganado genera tensiones en la cadena. Algunas plantas ya analizan estrategias para sostener márgenes, incluyendo ajustes en turnos de faena o uso de capacidad ociosa. La dificultad para conseguir animales en volumen suficiente se convierte en un factor central para la industria.
En el mercado interno, los precios mayoristas se mantienen firmes, aunque con menor margen de suba en comparación con la hacienda en pie. La competencia con otras proteínas, especialmente el pollo, limita aumentos más pronunciados en el consumo doméstico.
La evolución de las exportaciones también introduce un factor de incertidumbre. Se estima que el cupo disponible podría agotarse entre mayo y junio, lo que podría modificar el flujo comercial en la segunda mitad del año. Aun así, el nivel de demanda externa sigue siendo elevado y continúa traccionando el mercado.
El comportamiento de la carne vacuna en Brasil refleja un equilibrio ajustado entre oferta y demanda. Menos hacienda disponible y un mercado externo activo mantienen los precios en niveles altos, con impacto directo en toda la cadena productiva y en los costos para consumidores y exportadores.

