Brasil

El precio de la carne vacuna sube en Brasil pese a las tensiones comerciales con China

El mercado registra valores en alza mientras crece la preocupación por residuos de fluvazurón en lotes exportados al país asiático.

El mercado brasileño de carne vacuna atraviesa un escenario de contrastes: los precios internos siguen en ascenso, incluso cuando China -su principal cliente- analiza restringir las compras por la detección de residuos de fluvazurón, un inhibidor del crecimiento de garrapatas, en niveles superiores a los permitidos en algunos embarques.

De acuerdo con el portal Canal Rural, se están desarrollando reuniones entre autoridades chinas y representantes del sector agroindustrial brasileño para evaluar la situación. Aunque todavía no se han anunciado medidas oficiales, la posibilidad de que China reduzca sus importaciones en el corto plazo mantiene en alerta a los exportadores.

El analista Fernando Henrique Iglesias, de la consultora Safras & Mercado, advirtió que el mercado de futuros ya descontó parcialmente el riesgo de una desaceleración de las compras chinas, mientras el mercado físico continúa mostrando una firmeza inusual para esta época del año.

"Existe la posibilidad de que las compras chinas disminuyan a muy corto plazo. El mercado está a la espera de los resultados de la investigación que lleva a cabo China, que podrían tener un impacto negativo en las exportaciones de carne de vacuno", señaló Iglesias.

Demanda sostenida y precios al alza

Pese a la incertidumbre, la demanda interna y la disminución del faenado han contribuido a mantener precios firmes en el mercado físico brasileño. Los analistas señalan que los productores están reteniendo animales en espera de mejores valores, lo que reduce la oferta disponible.

Además, las exportaciones acumuladas del año siguen siendo sólidas: Brasil mantiene su posición como principal proveedor mundial de carne bovina, con más de dos millones de toneladas enviadas hasta octubre, según datos del Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior (MDIC).

China representa alrededor del 45 % de las ventas externas de carne brasileña, por lo que cualquier restricción tendría efectos inmediatos sobre los precios y el flujo comercial. Sin embargo, hasta el momento, las cotizaciones del ganado gordo continúan al alza, impulsadas por el consumo interno y la expectativa de nuevos acuerdos de exportación con otros destinos asiáticos.

Preocupación por el uso de fluvazurón

El foco del conflicto radica en el fluvazurón, un producto utilizado para controlar garrapatas en bovinos. El compuesto actúa como inhibidor del desarrollo de los parásitos, pero algunos lotes exportados a China habrían presentado residuos por encima de los límites internacionales.

La Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAPA) están revisando los protocolos de aplicación y exportación, mientras el sector exportador busca restablecer la confianza con el mercado chino.

Expertos del sector destacan que este episodio podría impulsar una revisión de los procedimientos de control de residuos y acelerar la adopción de tecnologías más seguras y sostenibles en la producción de carne brasileña.

Brasil, entre la oportunidad y la advertencia

Pese al contexto, el precio del boi gordo mantiene una tendencia positiva, reflejo de la fortaleza estructural del mercado brasileño. Sin embargo, la eventual reducción de las compras chinas podría presionar a la baja las cotizaciones en las próximas semanas si no se alcanza un acuerdo rápido.

Los analistas subrayan que Brasil sigue siendo un proveedor confiable de proteína animal y que el país cuenta con una ventaja competitiva en costos y capacidad de producción frente a otros exportadores. Aun así, la situación actúa como una advertencia sobre la necesidad de reforzar los controles sanitarios y diversificar mercados para reducir la dependencia de China.

Agrolatam.com
Esta nota habla de: