El precio del ganado en Brasil sube y tensiona la oferta de carne
El mercado ganadero brasileño cerró marzo con subas en la mayoría de las regiones, impulsadas por menor oferta y cambios en la faena.
El mercado ganadero de Brasil cerró marzo con subas en el precio del ganado de engorde en la mayoría de las regiones, en un contexto marcado por el equilibrio entre oferta y demanda y la reducción de los calendarios de faena. La tendencia se consolidó el 31 de marzo, cuando 22 de las 33 regiones monitoreadas registraron aumentos, reflejando un ajuste en el negocio de la carne que impacta tanto en el mercado interno como en las exportaciones.
En plazas clave como Araçatuba y Barretos, referencias del mercado paulista, el valor del ganado se mantuvo en R$ 355 por arroba, mientras que los animales destinados a exportación hacia China mostraron mejoras, alcanzando los R$ 360 por arroba en machos y R$ 340 en vaquillas. Estos valores consolidan una tendencia alcista moderada en un escenario donde la disponibilidad de hacienda sigue condicionando el ritmo de los frigoríficos.
Menor oferta, faena ajustada y señales de tensión en el mercado
De acuerdo con el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea), los precios reflejan un mercado equilibrado pero con menor disponibilidad de animales, lo que derivó en una reducción de las escalas de sacrificio en las últimas semanas. El indicador Cepea/Esalq para São Paulo se ubicó en R$ 356 por arroba, con un incremento acumulado del 0,81% en marzo.
Uno de los datos más relevantes es la caída en la escala de faena. Durante el primer trimestre de 2026, el promedio fue de siete días, el nivel más bajo desde 2022. Este dato evidencia que los frigoríficos cuentan con menos margen de abastecimiento, en un contexto donde los precios del ganado se mantienen firmes y cercanos a los máximos reales de los últimos años.
Sin embargo, del lado de la demanda el escenario es más débil. La consultora Agrifatto señala que el consumo de carne vacuna se mantuvo lento, especialmente en el canal minorista, con escasa reposición en el mayorista. Esta combinación de oferta ajustada y demanda contenida genera un mercado con avances limitados, pero sostenidos.
El calendario también jugó un rol clave. La semana acotada por la Semana Santa redujo el ritmo de compras de los frigoríficos, lo que terminó impulsando los precios ante la necesidad de asegurar hacienda disponible. A corto plazo, se espera que el mercado continúe con bajo dinamismo hasta comienzos de abril.
Las proyecciones indican que podría haber una recuperación gradual del consumo hacia fines de la semana, acompañada por el ingreso de salarios y un mayor movimiento comercial. Aun así, el verdadero termómetro del mercado estará en la próxima semana, donde se evaluará si la demanda logra acompañar los actuales niveles de precios.
El mercado ganadero brasileño se mantiene en una zona de equilibrio delicado: oferta restringida, precios firmes y consumo todavía debilitado, una combinación que seguirá marcando el ritmo de la cadena cárnica en las próximas semanas.

