Suben los precios del ganado en Brasil por la presión de compra de los frigoríficos
Las plantas empacadoras de carne elevaron sus ofertas en São Paulo y Mato Grosso do Sul. La escasez de animales terminados y la resistencia de los productores impulsan el alza.
El mercado ganadero brasileño muestra señales de firmeza. Tras un inicio de semana con escaso movimiento y precios cercanos a la estabilidad, las plantas empacadoras de carne comenzaron a ofrecer valores más altos por la arroba de res gorda en estados clave como São Paulo y Mato Grosso do Sul, informó el Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea).
En el estado paulista, las industrias que hasta el lunes pagaban R$ 320 por arroba iniciaron este martes las compras a R$ 325, con transacciones puntuales a R$ 330 en efectivo. Según Cepea, los lotes cerrados durante la jornada están programados para entrega entre el viernes y comienzos de la próxima semana, lo que confirma la urgencia de los frigoríficos por asegurar materia prima ante una oferta más limitada de animales terminados.
En Mato Grosso do Sul, el escenario fue similar: se registraron operaciones por encima de R$ 330 por arroba, con entregas previstas para los próximos días. Los analistas explican que este repunte responde a la presión de compra de las empacadoras en un contexto de reticencia de los productores a vender. La tendencia también se asocia a la proximidad de la segunda quincena de noviembre, cuando la demanda de carne suele fortalecerse con las ventas de fin de año.
La oferta reducida continúa siendo el principal factor de soporte de precios. A pesar de la mejora en el poder de compra de los frigoríficos, los ganaderos mantienen una postura firme, evitando liquidar animales que todavía pueden ganar peso en el pasto o en confinamiento. "Hay un reacomodamiento de posiciones entre la industria y el productor, y la negociación se ha vuelto más selectiva", explicó Cepea en su último informe.
Estabilidad en la mayoría de las regiones, pero con señales de alza
De acuerdo con Scot Consultoria, la situación no es uniforme en todo el país. De las 33 plazas monitoreadas, 24 no registraron cambios en los precios promedio con respecto al día anterior, lo que indica un mercado mayormente estable. Sin embargo, en algunos puntos del mapa se observan ajustes positivos.
Las alzas más notorias se dieron en Belo Horizonte y el norte de Minas Gerais, así como en el sur de Bahía, el norte de Mato Grosso, el noroeste de Paraná, Alagoas, Paragominas (PA), el sureste de Rondônia y Río de Janeiro.
En contraste, los mercados de Araçatuba y Barretos, dos referencias nacionales en la formación de precios, mantuvieron sin cambios sus cotizaciones. El ganado gordo continúa pagándose a R$ 317 por arroba para operaciones a crédito, un valor que refleja la cautela de los compradores en un contexto de demanda firme pero sin grandes saltos de consumo interno.
Por el lado de la carne al por mayor, los datos de Cepea muestran que los precios mayoristas en la región metropolitana de São Paulo aumentaron un promedio del 4 % durante octubre, con un leve incremento adicional al inicio de esta semana. Este comportamiento está vinculado tanto al menor ritmo de faena como a la recuperación gradual de los precios internacionales, luego de un trimestre de ajustes en los envíos a China y otros destinos de Asia.
Los valores de exportación, en tanto, se mantienen estables, lo que sugiere que el mercado externo aún no traslada las subas internas. Brasil continúa posicionándose como el mayor exportador mundial de carne bovina, con una participación que supera el 20 % del comercio global, aunque el nivel de faena se ha moderado respecto al primer semestre del año.
Para los especialistas, la actual combinación de demanda sostenida y oferta controlada podría generar un nuevo equilibrio en el mercado de ganado gordo hacia fin de mes. La evolución del clima -que define la disponibilidad de pasto en las regiones centrales del país- será determinante para evaluar si los precios mantienen la tendencia al alza o vuelven a estabilizarse.
Mientras tanto, la industria frigorífica busca garantizar sus márgenes en un contexto de mayor competencia por la materia prima. Con el consumo interno en lenta recuperación y las exportaciones firmes, el cierre de 2025 podría marcar un fin de año con precios más firmes para el productor y un reacomodamiento de estrategias en el sector cárnico brasileño.

