Puerto Coronel apunta a captar 25 mil contenedores refrigerados
Con infraestructura SAG-Aduana, más conexiones eléctricas y cercanía a las zonas productivas, el puerto del Biobío busca convertirse en alternativa estratégica frente a la saturación de la zona central.
El Puerto Coronel quiere consolidarse como la puerta de salida del centro-sur frutícola. La empresa proyecta movilizar 25 mil contenedores refrigerados esta temporada -equivalentes a más de 150 mil toneladas de fruta fresca, entre manzanas, peras y berries-, impulsada por nuevas inversiones en infraestructura eléctrica y zonas de frío con control SAG-Aduana, diseñadas para agilizar la logística de exportación.
La propuesta fue presentada en Fruittrade 2025, donde el terminal del Biobío reforzó su mensaje a productores y exportadores del Maule y Ñuble: "menos kilómetros, menos costo y más eficiencia". Desde Chillán a Coronel hay 133 km, frente a los 395 km hasta San Antonio, una diferencia que impacta directamente en el flete terrestre, la huella de carbono y el riesgo operativo.
Infraestructura y eficiencia operativa
El plan de expansión contempla duplicar la capacidad de conexión eléctrica para contenedores reefer, junto con la puesta en marcha de un recinto refrigerado con fiscalización integrada de SAG y Aduanas, que permitirá operaciones de crossdocking y despacho directo de fruta fresca con estándares equivalentes a los de USDA y SENASA.
En el Container Port Performance Index 2024, elaborado por el Banco Mundial y S&P Global, Puerto Coronel se ubicó en el puesto 40 a nivel global y fue reconocido como el terminal más eficiente de Chile. Este desempeño, sumado a su carácter multipropósito -atendiendo tanto carga fraccionada como contenedores refrigerados-, refuerza su posicionamiento como alternativa real frente a los puertos del centro.
"Nuestra meta es que la fruta del Maule y Ñuble encuentre en Coronel una opción más cercana, estable y productiva. Cada kilómetro menos al puerto significa más competitividad en destino", señalaron desde la administración del terminal.
Desconcentrar la salida frutícola
Hoy, cerca del 70% de los contenedores frutícolas del Maule y Ñuble se embarcan por Valparaíso, mientras que solo el 7% sale por el Biobío, lo que deja margen para crecer. Los cuellos de botella logísticos y las marejadas en la macrozona central -que detienen faenas en temporada alta- impulsan la búsqueda de puertos alternativos más próximos al origen productivo.
El nuevo recinto refrigerado y las mejoras eléctricas buscan responder justamente a ese desafío, ofreciendo mayor disponibilidad de plugs reefer, procesos fitosanitarios locales y ventanas marítimas consistentes. La estrategia incluye además un componente regional: desde Coronel ya se consolidan cargas agroindustriales de Neuquén (Argentina) -jugos, manzanas y peras- hacia Estados Unidos, Europa y América Latina, ampliando el alcance transcordillerano del terminal.
Un nodo natural para la fruta del centro-sur
Solo los valles de Maule y Ñuble concentran más de 120 mil contenedores anuales de productos frutícolas -vino, manzanas, cerezas, kiwis y berries-, de los cuales una fracción mínima utiliza aún la salida por Biobío. Coronel busca captar parte de esa carga bajo un modelo de servicio "puerta a puerto" con estándares internacionales.
"Cercanía, productividad y estabilidad operativa" es la tríada con la que el terminal busca diferenciarse. Para los exportadores, el cálculo es simple: menos kilómetros al puerto, más eficiencia energética y más turnos de embarque efectivos. En un negocio donde las horas y los grados de pulpa definen precios y contratos, esa ecuación puede marcar la diferencia.

