El Salvador retoma evaluaciones para reactivar el ferri con Costa Rica en medio del repunte agrícola y logístico
El Salvador vuelve a evaluar la reactivación del ferri con Costa Rica, una opción que podría agilizar el movimiento de fertilizantes y cargas agrícolas en la región.
El proyecto de un ferri comercial entre El Salvador y Costa Rica vuelve a tomar relevancia. La Unión Portuaria del Pacífico (UPDP) confirmó que se realizan nuevos sondeos preliminares para reactivar la ruta marítima que conectaría el Puerto de La Unión con Puerto Caldera, una alternativa que podría beneficiar al comercio agropecuario de El Salvador, Honduras y Nicaragua.
Luis Canto, gerente general de la UPDP, explicó que, aunque las evaluaciones están en una fase inicial, existe interés por revisar nuevamente la propuesta. El ferri operó entre agosto y diciembre de 2023, pero solo utilizó cerca del 25 % de su capacidad, debido a la baja demanda y a los mayores costos logísticos frente al transporte terrestre. En Costa Rica, autoridades del MOPT señalaron meses atrás que no había operadores privados dispuestos a asumir la ruta, lo que llevó a considerarla inviable.
Un puerto que gana dinamismo y valor estratégico para el agro
Pese a la interrupción del ferri, el Puerto de La Unión atraviesa una etapa de reactivación marcada por el aumento de cargas vinculadas directamente a la actividad agrícola y la construcción, dos sectores que suelen moverse en paralelo.
Canto destacó que la terminal se consolidó como un hub para la importación de vehículos, pero también para el ingreso creciente de fertilizantes destinados a la agricultura salvadoreña, así como a productores de Honduras y Nicaragua. Este movimiento es clave en un momento de mayores costos internacionales de insumos y presión sobre la productividad regional.
Además, la UPDP mantiene un acuerdo para recibir un barco semanal con materiales de construcción, lo que acompaña el fuerte desarrollo de infraestructura en el oriente salvadoreño. El portavoz recordó que, a finales de noviembre, La Unión recibió su primer buque con 7.000 toneladas de bobinas de acero, la primera carga pesada de este tipo desde 2013, cuando dejaron de recibirse contenedores.
La tendencia continuará este mes: el puerto recibirá el 24 de diciembre el primer barco cargado de cemento, insumo que también alimenta obras que impactan directamente en la cadena agroindustrial, como instalaciones de empaque, centros de acopio, ampliación de rutas rurales y obras de riego.
Infraestructura pendiente: dragado y mantenimiento
La UPDP entregó esta semana a la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (CEPA) los resultados del estudio de corrientes marinas, un análisis clave para determinar las inversiones necesarias. El informe señala que será imprescindible realizar un dragado entre 10 y 12 metros, además de asegurar su mantenimiento periódico para permitir el ingreso de buques de mayor calado.
Estas mejoras serían fundamentales para que el puerto pueda recibir embarcaciones más grandes, reducir los costos operativos y ofrecer condiciones que hagan viable la eventual reactivación del ferri, especialmente para cargas agrícolas y agroindustriales que requieren tiempos más eficientes y rutas estables.
Aunque la reapertura del ferri aún no está garantizada, los nuevos sondeos se dan en un contexto diferente:
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Más movimiento de fertilizantes y materiales agrícolas,
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Mayor dinamismo en la construcción,
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Necesidad regional de diversificar rutas logísticas,
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Búsqueda de alternativas para evitar los cuellos de botella del transporte terrestre.
Si las empresas encuentran un esquema de costos más competitivo y se garantiza la infraestructura mínima, el ferri podría convertirse en una vía estratégica para optimizar la logística agropecuaria entre Centroamérica y el sur de Centroamérica, reduciendo tiempos y facilitando el acceso a insumos críticos.

