Remate récord impulsa la genética lechera y atrae inversiones en Bolivia
Con ventas totales y fuerte competencia entre compradores, el evento consolidó el interés por genética Gyr y Girolando para mejorar la producción.
El remate "Legado Lechero", realizado en Bolivia por Agropecuaria Las Maras y Curichi Grande, volvió a mostrar el dinamismo del sector al lograr ventas totales en una jornada marcada por alta participación y pujas intensas, reflejando el creciente interés por invertir en genética de calidad como base para una producción lechera más eficiente.
La segunda edición del evento reunió a productores, inversores y actores de la cadena pecuaria en torno a una oferta enfocada en mejoramiento genético, un eje que gana protagonismo en la ganadería boliviana. La pista presentó ejemplares de las razas Gyr y Girolando, reconocidas por su capacidad de adaptación y su desempeño productivo en condiciones tropicales.
El Gyr lechero se destaca por su rusticidad, adaptación al calor y buen desempeño en sistemas tropicales.
El remate incluyó 33 lotes, con predominio de vacas en producción -muchas de primer parto-, además de animales preñados, vaquillas próximas al parto y reproductores. Esta diversidad permitió cubrir distintas necesidades productivas, desde rodeos en expansión hasta sistemas que buscan optimizar rendimiento por animal.
La dinámica comercial evidenció una fuerte competencia entre compradores, lo que sostuvo los valores y permitió la colocación total de la oferta. Este comportamiento confirma una tendencia: el productor prioriza cada vez más la incorporación de genética que permita mejorar productividad, eficiencia y estabilidad en los sistemas lecheros.
Uno de los aspectos más relevantes fue la presencia de material genético con respaldo internacional, con líneas provenientes de rodeos de alto rendimiento en Brasil. Este tipo de genética amplía las posibilidades productivas y acerca a los sistemas bolivianos a estándares regionales más exigentes.
El evento también reflejó un cambio en la lógica del negocio lechero. La genética deja de ser un factor complementario para convertirse en una herramienta central en la toma de decisiones. La combinación de adaptación, capacidad productiva y calidad reproductiva se vuelve clave en un contexto donde los márgenes exigen mayor precisión.
El Girolando, cruce entre Gyr y Holando, combina adaptación y alta producción de leche.
Las razas Gyr y Girolando continúan consolidándose en Bolivia por su versatilidad y respuesta en distintos ambientes. Los diferentes grados de cruzamiento permiten ajustar los rodeos a condiciones específicas, manteniendo rusticidad sin resignar producción.
El resultado del remate confirma que la ganadería lechera boliviana avanza hacia un modelo más técnico y orientado a resultados, donde la inversión en genética y el manejo profesional comienzan a definir la competitividad del sector.

