La sequía golpea al sur de Honduras y ganaderos alertan muerte de reses
Productores aseguran que la falta de agua y alimento ya provoca pérdidas en el hato bovino y advierten que la crisis podría agravarse en pocos días.
La severa sequía que afecta el sur de Honduras comenzó a generar fuertes impactos en la actividad ganadera, donde productores alertan que la falta de agua y alimento ya está provocando la muerte de reses. El sector advierte que la situación podría empeorar rápidamente si no se implementan medidas de emergencia en los próximos días.
Representantes ganaderos confirmaron que mantuvieron reuniones con autoridades de la Secretaría de Agricultura y Ganadería para exponer la gravedad del escenario, aunque consideran que el apoyo actual resulta insuficiente frente al nivel de afectación que atraviesa la región.
Los productores sostienen que el déficit hídrico redujo drásticamente la disponibilidad de pasturas y agua para el ganado, obligando a buscar alternativas urgentes para sostener la alimentación de los animales.
Productores organizan ayuda para evitar mayores pérdidas
Ante el avance de la emergencia, ganaderos comenzaron a coordinar por cuenta propia el traslado de silos y pacas de heno desde otras regiones del país hacia las zonas más golpeadas por la sequía.
El objetivo es evitar un incremento en la mortalidad bovina y contener las pérdidas económicas que ya afectan a cientos de productores del sur hondureño.
Según el sector, la logística actual resulta compleja y costosa debido a las distancias y al deterioro de las condiciones productivas provocado por la falta de lluvias.
Los productores también reclamaron una participación más activa del gobierno en tareas operativas y de asistencia directa para garantizar abastecimiento de alimento y agua en las áreas críticas.
El sector teme un fuerte impacto económico y productivo
Ganaderos advirtieron que, si no se reciben medidas concretas en un plazo aproximado de ocho días, la mortalidad vacuna podría incrementarse considerablemente.
La situación genera preocupación no solo por las pérdidas inmediatas sobre el hato bovino, sino también por el impacto económico que podría extenderse sobre toda la cadena ganadera regional.
La sequía se suma además a un escenario climático complejo que afecta a distintos países de Centroamérica, donde las altas temperaturas y la irregularidad de las lluvias vienen golpeando tanto a la agricultura como a la producción pecuaria.
En el sur hondureño, productores aseguran que la prioridad inmediata es evitar una mayor mortandad animal y sostener la actividad mientras continúan esperando respuestas de emergencia para enfrentar una de las temporadas más difíciles de los últimos años.

