Mercados

La Niña provoca un inicio seco del 2026 en el cinturón triguero del sur de EE. UU.

La Niña azota al sur de EE. UU. con sequía severa y ya impacta al trigo. ¿Qué implica esto para los productores de América Latina?

AgroLatam
AgroLatam es una red de periodistas especializados en agroindustria y agroalimentación en América Latina. Produce contenidos editoriales colectivos sobre producción, mercados, comercio agropecuario, innovación y políticas del sector.

El 2026 comenzó con malas noticias para la agricultura en el hemisferio norte. El fenómeno climático de La Niña está generando una sequía intensa en el cinturón triguero del sur de Estados Unidos, con lluvias extremadamente escasas en Kansas, Oklahoma y Texas, estados clave en la producción de trigo duro rojo de invierno.

Las precipitaciones de diciembre cayeron a mínimos históricos: Goodland, Kansas, solo recibió 0.11 pulgadas (2.8 mm), más de 9 pulgadas por debajo de lo habitual. Otras localidades como Wichita, Dodge City y Medicine Lodge también mostraron déficits drásticos. En Oklahoma y Texas, la situación fue similar, con acumulados entre 0.01 y 0.08 pulgadas, muy por debajo de los promedios históricos. En muchos casos, los niveles estuvieron entre 75% y 90% por debajo de lo normal.

Este patrón es típico de La Niña, que modifica el flujo de la corriente en chorro (jet stream), desviando las lluvias lejos del sur de EE. UU. Según datos de la NOAA, las aguas del Pacífico ecuatorial presentan anomalías frías de hasta 1.5 °C, una señal de que La Niña será persistente este invierno.

El impacto inmediato es una reducción de la humedad del suelo y una pérdida de dormancia invernal del trigo, lo que expone al cultivo a daños por heladas futuras. "El trigo ha perdido rusticidad invernal y está en riesgo si llegan olas de frío en las próximas semanas", advirtió John Baranick, meteorólogo agrícola de DTN.

¿Qué significa esto para los productores de trigo en América Latina?

Para los países latinoamericanos, este escenario genera oportunidades y amenazas:

  • Precios internacionales al alza: Una menor producción en EE. UU., uno de los principales exportadores mundiales de trigo, puede generar presión alcista en los precios globales, lo cual beneficiaría a productores exportadores como Argentina o Uruguay, pero afectaría a países importadores como México, Colombia, Perú o los de Centroamérica.

  • Competencia por mercados externos: Si EE. UU. recorta exportaciones por baja oferta, países de América del Sur pueden encontrar espacios para aumentar sus envíos, en especial hacia mercados asiáticos o africanos.

  • Volatilidad e incertidumbre: El mercado podría mostrar mayor volatilidad en contratos futuros, dificultando la planificación financiera de productores y acopiadores en la región.

  • Riesgos climáticos compartidos: La Niña también genera condiciones secas en partes del Cono Sur. Argentina, sur de Brasil y Paraguay podrían enfrentar limitaciones hídricas durante la siembra o el desarrollo de sus propios cultivos de trigo, lo que agrava la presión sobre la producción global.

  • Aumento en costos e insumos: Los movimientos del mercado pueden impactar también el precio de los fertilizantes, granos forrajeros y seguros agrícolas, afectando el margen de rentabilidad del productor latinoamericano.

En este contexto, los agricultores de la región deberán reforzar estrategias de manejo de riesgos, monitorear las actualizaciones climáticas y utilizar herramientas como coberturas, seguros paramétricos o diversificación de cultivos para reducir su exposición.

© AgroLatam. Todos los derechos reservados. Queda prohibida su reproducción total o parcial sin autorización.
Esta nota habla de: