Brasil

Brasil toma el control del mercado sojero y EE.UU. pierde el liderazgo en precios

Con ventaja en costos y volumen, Brasil gana peso en la formación de precios mientras Estados Unidos pierde competitividad en el mercado global.

AgroLatam
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El mercado internacional de la soja atraviesa un cambio estructural que redefine liderazgos. Estados Unidos ya no puede competir por precio, mientras que Brasil se consolida como el principal referente global, tanto por volumen disponible como por ventajas productivas y cambiarias.

Así lo señaló Arlan Suderman, economista jefe de materias primas de StoneX, quien fue contundente: Brasil tiene hoy una ventaja de costos que EE.UU. no logra igualar. La posibilidad de dos e incluso tres cosechas anuales, sumada a la fortaleza del dólar frente al real, vuelve más atractivo el origen brasileño para los compradores internacionales.

Este combo acelera un fenómeno clave: Brasil no solo exporta más soja, sino que empieza a influir de manera decisiva en la formación de precios internacionales, desplazando el rol histórico de Estados Unidos como referencia.

En paralelo, el USDA informó la venta de 198.000 toneladas de soja a destinos no revelados. El mercado volvió a apuntar a China como probable comprador, en línea con su intensa actividad reciente. Solo en esta semana, el país asiático adquirió 20 barcos de soja estadounidense, lo que representa el 82 % del programa de 12 millones de toneladas anunciado para fines de 2025 por el secretario del Tesoro, Scot Bessent.

Detrás de estas compras aparece otro factor clave: la mejora del margen de molienda en China. Según Eduardo Vanin, estratega agrícola senior de Marex, este escenario justifica la demanda activa de soja y sostiene primas positivas en Brasil. "El margen para comprar soja y vender harina en China es sólido, y eso está empujando decisiones comerciales", explicó.

Vanin también advirtió sobre la llamada "contracción de precios", un fenómeno observado el año pasado cuando la cosecha brasileña se retrasó. Esta vez, el panorama es distinto: la soja llegará antes. En Mato Grosso, se estima que hasta el 30 % de la cosecha esté disponible en enero, frente al 15 % del año anterior. En Paraná, el avance podría alcanzar el 25 %, contra el 18 % previo. Aun así, el mercado enfrenta restricciones logísticas y físicas temporales por la escasez actual.

Los fondos de inversión también están jugando su parte. En los últimos días, se registraron fuertes compras de harina de soja en las bolsas de Dalian y Chicago, impulsando precios tras una racha de caídas. Parte de este movimiento responde al escenario deflacionario en China y a la búsqueda de cobertura frente a una eventual inflación futura, aunque los fundamentos de oferta anticipan otro giro.

A partir de mayo, el flujo de soja hacia China se intensificará. Con una cosecha brasileña mayor, un programa exportador sólido y ventajas claras en velocidad, capacidad y precio, Brasil enviará grandes volúmenes al mercado asiático. Ese ingreso masivo elevará la molienda y el suministro de harina, presionando nuevamente el balance global.

El mensaje es claro para el agro y los mercados: la soja entra en una nueva etapa, donde Brasil fija el pulso y Estados Unidos debe replantear su rol competitivo más allá del precio.

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