La soja argentina pierde la batalla: Brasil gana miles de millones
La producción mundial creció, pero Argentina perdió terreno frente a Brasil y arriesga su liderazgo exportador.
La última década dejó un dato contundente para el agro sudamericano: mientras Brasil consolidó su liderazgo global en soja, Argentina perdió participación en uno de sus principales complejos exportadores. Entre 2015 y 2025, la producción mundial del cultivo pasó de 321 a 441 millones de toneladas, un crecimiento del 38%. Sin embargo, ese avance no se distribuyó de manera uniforme. Brasil incrementó su producción de 100 a 186 millones de toneladas, mientras Argentina retrocedió de 57 a 50 millones. La diferencia no solo tiene impacto productivo, sino también económico, ya que redefine el flujo de divisas, inversiones y liderazgo regional en el comercio agrícola.
Brasil pasó de representar el 31% de la producción mundial al 42%, mientras Argentina cayó del 18% al 11%. La expansión brasileña se apoyó en una combinación de mayor incorporación tecnológica, desarrollo de infraestructura vial y portuaria, ampliación de la frontera agrícola y un contexto de mayor competitividad para la producción y exportación. Al mismo tiempo, el país vecino logró aumentar sus exportaciones de poroto de soja de 57 a 117,5 millones de toneladas, un salto superior al 100%, posicionándose como el gran ganador del nuevo orden agrícola mundial.
El costo económico de perder competitividad
En contraste, la Argentina enfrentó un proceso inverso. La producción cayó un 12% y las exportaciones de poroto registraron un retroceso cercano al 45% en el período analizado. Además, el país perdió alrededor de cuatro millones de hectáreas sembradas con soja, pasando de 20,4 millones de hectáreas a 16,4 millones. Para numerosos analistas del sector, la combinación de presión tributaria, altos costos logísticos, menor rentabilidad en zonas alejadas de los puertos y volatilidad macroeconómica erosionó la competitividad del cultivo.
El impacto también alcanza al complejo industrial. Argentina continúa siendo un actor clave en harina y aceite de soja, pero su liderazgo histórico comienza a mostrar señales de desgaste. En la última década, Brasil aumentó sus exportaciones de harina de soja un 72%, mientras Estados Unidos creció un 83%. Argentina, en cambio, fue el único gran exportador que redujo sus envíos, perdiendo participación en un mercado estratégico para el ingreso de divisas.
La discusión excede la cuestión tributaria y abre un debate más amplio sobre el futuro del agro regional. La creciente demanda de proteínas vegetales, la expansión de China como principal comprador y las nuevas exigencias de trazabilidad y sustentabilidad están reconfigurando las cadenas globales de valor agroalimentarias. En este contexto, América Latina continúa siendo una región estratégica para la seguridad alimentaria mundial, aunque el liderazgo interno se encuentra cada vez más concentrado en Brasil.
Argentina quiere recuperar competitividad, atraer inversiones y avanzar en infraestructura y tecnificación. La reducción gradual de los derechos de exportación anunciada para los próximos años podría mejorar los incentivos, aunque diversos especialistas advierten que el proceso podría resultar insuficiente para revertir la pérdida de superficie y producción observada durante la última década.
Evolución de retenciones anunciadas por el Gobierno
| Cultivo | Alícuota actual aproximada | Alícuota prevista para 2028 |
|---|---|---|
| Soja | 24% | 15% |
| Maíz | 8,25% | 5,5% |
| Sorgo | 8,25% | 5,5% |
Fuente: cronograma oficial de reducción de derechos de exportación publicado en la imagen del documento.

