La soja pega un salto: China acelera compras y el petróleo rompe los US$ 105
Nuevas ventas estadounidenses a China y el fuerte avance del crudo impulsaron al complejo sojero. En Brasil, Paranaguá llegó a R$ 165,50 por bolsa.
La soja operó con fuertes subas este jueves 10 de septiembre en la Bolsa de Chicago, impulsada por una combinación que volvió a sacudir al mercado: nuevas compras de China a Estados Unidos y un petróleo Brent que superó los US$ 105 por barril en medio de las tensiones en Oriente Medio. El movimiento alcanzó al grano, el aceite y la harina y rápidamente encontró eco en Brasil, donde la soja disponible en Paranaguá llegó a probar los R$ 165,50 por bolsa, mejorando las oportunidades comerciales para el productor.
La demanda china volvió a ocupar el centro de las operaciones después de que el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) informara ventas por 272.000 toneladas de soja a China y otras 206.500 toneladas a destinos no revelados, correspondientes a la campaña 2026/27. Son negocios que el mercado sigue de cerca porque llegan mientras Beijing acelera la cobertura de sus necesidades en Estados Unidos.
Según el relevamiento de Agrinvest Commodities citado por el mercado brasileño, los anuncios realizados durante las últimas dos jornadas acumulan 918.500 toneladas. El ritmo alimenta las expectativas en torno al compromiso de China de adquirir 25 millones de toneladas de soja estadounidense antes de finalizar el año, del cual cerca de la mitad ya estaría cubierta.
Las operaciones aparecen, además, en momentos de elevada atención sobre la relación entre Washington y Beijing. La proximidad de nuevos contactos diplomáticos entre ambas potencias aumenta la sensibilidad del mercado frente a cada compra china, especialmente después de años en los que el comercio de soja quedó directamente atravesado por las disputas comerciales entre ambos países.
El petróleo agrega combustible al rally de la soja
La segunda fuerza alcista llegó desde un mercado diferente. El Brent avanzó más de 5% y superó los US$ 105 por barril, en una jornada marcada por las tensiones entre Estados Unidos e Irán y las dificultades para normalizar el tránsito por el estratégico Estrecho de Ormuz. El encarecimiento del petróleo repercute sobre los mercados agrícolas por diferentes canales, pero uno de los más inmediatos aparece en los biocombustibles.
Cuando suben con fuerza los combustibles fósiles, aumenta la atención sobre materias primas utilizadas para producir energías alternativas. En este escenario, el aceite de soja se convirtió en uno de los principales beneficiados dentro del complejo, avanzando más de 1% durante la tarde y alcanzando 71,77 centavos de dólar por libra para la posición diciembre.
La harina también acompañó el movimiento, mientras maíz y trigo mostraban avances. La combinación amplificó la suba del complejo sojero y dejó a Chicago sostenido simultáneamente por dos factores de fuerte impacto: demanda física de China y un mercado energético tensionado.
El comportamiento del petróleo, sin embargo, también tiene una contracara para la agricultura. Un barril más caro puede favorecer la competitividad relativa de los biocombustibles, pero al mismo tiempo puede trasladarse a diésel, transporte, fletes y diferentes costos de producción, por lo que el resultado sobre los márgenes dependerá de cuánto de la suba internacional consiga capturar cada productor.
Paranaguá llega a R$ 165,50 y mejora la ventana de venta
En Brasil, el avance de Chicago comenzó a trasladarse a las referencias internas. El CIF Paranaguá para operaciones spot, con pago previsto para el 30 de octubre, llegó a R$ 165,50 por bolsa de 60 kilos. Para julio de 2027, la referencia alcanzó aproximadamente R$ 161 por bolsa.
El movimiento cobra importancia porque el dólar operaba alrededor de R$ 5,10, con retrocesos durante la jornada. Para el productor brasileño, una moneda local más firme puede limitar parte de la transmisión de las subas externas, por lo que la mejora registrada en Chicago adquiere todavía más relevancia para las decisiones de comercialización.
La ecuación tampoco depende únicamente del precio recibido. Si la escalada del petróleo persiste, los productores deberán observar qué ocurre con combustibles y otros insumos vinculados a la energía. Un mejor precio de la soja no necesariamente se transforma en igual proporción en mayor margen cuando los costos también comienzan a subir.
Por ahora, el mercado volvió a ofrecer una combinación poco habitual: China comprando volúmenes importantes, Chicago reaccionando al alza y el petróleo por encima de US$ 105. Para Brasil, la señal ya llegó a los puertos. El próximo movimiento dependerá de la continuidad de las compras chinas, la evolución del conflicto en Oriente Medio y cuánto de esa volatilidad internacional consiga sostenerse en los precios pagados al productor.

