Rebote de la soja en Chicago: petróleo, China y clima en juego
Los futuros subieron más del 1% y reactivan el mercado, en un contexto atravesado por la geopolítica, la demanda china y expectativas sobre la nueva cosecha en EE.UU.
Los precios de la soja registraron una suba en la Bolsa de Chicago este jueves 2 de abril, recuperándose de las caídas previas y acompañando el repunte del petróleo. Los futuros avanzaron más del 1% en las primeras operaciones, en un mercado que sigue de cerca tanto los fundamentos agrícolas como el contexto geopolítico global, factores que hoy definen el pulso de los commodities.
En las posiciones más negociadas, los contratos mostraron mejoras de entre 3,75 y 4,50 puntos, con el contrato mayo ubicado en US$ 11,72 por bushel y julio en US$ 11,88. La suba estuvo liderada por el aceite de soja, que avanzó más de 1%, mientras que la harina registró una leve baja, reflejando la dinámica interna del complejo sojero.
Durante la semana, el mercado mostró una recuperación más amplia. El poroto acumuló subas cercanas al 1,7%, acompañado principalmente por el comportamiento del aceite, mientras que la harina también registró avances, aunque con mayor volatilidad.
Un mercado firme pero condicionado por clima, China y geopolítica
A pesar del repunte, el mercado mantiene cierta cautela. Las subas encuentran un límite en la toma de ganancias y en la incertidumbre que generan los próximos factores clave. Entre ellos, se destacan las expectativas sobre la nueva cosecha en Estados Unidos, que podría ampliarse en superficie, y las condiciones climáticas en el Cinturón del Maíz, determinantes para la producción.
Otro elemento central es la demanda de China, que sigue marcando el rumbo del mercado internacional. En ese contexto, los operadores también observan con atención la posible reunión entre Xi Jinping y Donald Trump, prevista para mayo, que podría introducir cambios en la dinámica comercial entre ambas potencias.
A nivel global, el escenario macroeconómico y los conflictos en Oriente Medio siguen influyendo en los precios, especialmente a través del impacto en el petróleo, que actúa como referencia para los biocombustibles y, en consecuencia, para el complejo sojero.
Con estos elementos en juego, el mercado de la soja mantiene una tendencia firme en el corto plazo, aunque con alta sensibilidad a los movimientos técnicos y al flujo de noticias. La volatilidad, en este escenario, seguirá siendo un factor dominante en las próximas ruedas.

