Tanzania abre sus puertas al pollo y cerdo brasileños ante el auge del consumo proteico
El país africano autorizó la importación de carne aviar, porcina y genética brasileña, ampliando el acceso de exportadores de Brasil a un mercado en rápido crecimiento.
Tanzania anunció la apertura total de su mercado a productos avícolas y porcinos de Brasil, incluyendo carne de pollo, carne de cerdo, huevos fértiles, pollitos de un día y bovinos de cría, una medida que hasta ahora solo aplicaba en la región autónoma de Zanzíbar. Con esta decisión, los exportadores brasileños podrán ingresar al mercado continental tanzano en su totalidad, en un contexto de fuerte expansión del consumo interno.
En 2024, Tanzania importó cerca de 8.800 toneladas de carne de pollo, de las cuales 70 % procedieron de Brasil, seguido por Estados Unidos y Turquía. Con la apertura generalizada, Brasil consolida su lugar en un país que busca aumentar su disponibilidad de proteína animal para abastecer tanto a sus ciudades como al sector turístico, uno de los motores de su economía.
Un mercado joven y en rápida expansión
Tanzania, con casi 70 millones de habitantes y una proyección de alcanzar los 140 millones hacia 2050, es uno de los mercados más dinámicos de África subsahariana. Su industria de turismo y hospitalidad genera más del 17 % del PIB, impulsando la demanda de alimentos frescos, especialmente proteínas animales.
El consumo anual de carne aviar es todavía reducido -alrededor de 2 kilos per cápita-, pero el crecimiento urbano, la expansión del retail moderno y las mejoras logísticas están aumentando de manera sostenida la demanda. En ese escenario, la presencia de Brasil -uno de los líderes mundiales en proteína animal- se vuelve estratégica, tanto por volumen como por estándares sanitarios.
Para Brasil, la autorización representa un salto geográfico y comercial en su estrategia hacia África. El continente presenta alta demanda de proteínas, limitada producción industrial y una dependencia marcada de importaciones. Dirigentes del sector brasileño destacan que Tanzania es un mercado con enorme potencial y con capacidad para diversificar sus proveedores de carne.
Del lado tanzano, la apertura busca no solo abastecer el consumo interno, sino también fortalecer la producción local mediante el acceso a genética, huevos fértiles y pollitos de alto rendimiento. Estos insumos mejoran la productividad de sus granjas y reducen la brecha tecnológica con otros países.

