El trigo entra en tensión global por la menor cosecha de EEUU en 50 años
El USDA proyectó la producción de trigo más baja en Estados Unidos desde 1972/73 y recortó stocks mundiales para la campaña 2026/27.
El mercado internacional del trigo quedó bajo fuerte presión alcista luego de que el USDA proyectara para la campaña 2026/2027 la menor producción estadounidense desde 1972/1973 y una nueva caída en las existencias mundiales. El informe provocó una rápida reacción en Chicago, donde el trigo diciembre cerró cerca de los US$ 261 por tonelada.
El organismo estimó que Estados Unidos producirá apenas 42,49 millones de toneladas de trigo en la nueva campaña, muy por debajo de los 54,01 millones del ciclo previo y también inferior a las previsiones privadas del mercado.
El dato representa el volumen más bajo en más de cinco décadas y refleja el deterioro de las condiciones productivas, especialmente en los trigos de invierno.
El mercado mundial enfrenta menor oferta y menores stocks
La caída productiva estadounidense se explica por una reducción histórica en la superficie sembrada y por menores rindes proyectados. Según el USDA, el área implantada alcanzaría apenas 17,72 millones de hectáreas, el nivel más bajo desde 1919.
A esto se suma el deterioro de los cultivos reportado semanalmente por el organismo estadounidense, que viene mostrando un estado sanitario y productivo muy comprometido en varias regiones agrícolas.
En el plano global, el USDA también recortó sus previsiones de producción y existencias mundiales. Para la campaña 2026/2027, la producción global fue estimada en 819,06 millones de toneladas, frente a los 843,84 millones del ciclo anterior.
Las existencias finales mundiales fueron proyectadas en 275,04 millones de toneladas, por debajo tanto de la campaña previa como de las expectativas de los operadores privados.
También caen las proyecciones para Rusia, Europa y Argentina
Fuera de Estados Unidos, el USDA ajustó a la baja las perspectivas de varios de los principales exportadores mundiales.
Para Rusia proyectó una cosecha de 86 millones de toneladas, mientras que la Unión Europea produciría 136 millones de toneladas, ambos volúmenes inferiores a los del ciclo previo.
En Canadá también se esperan menores exportaciones y producción, mientras que Australia registraría una fuerte caída respecto de la campaña anterior.
En el caso de Argentina, el USDA estimó una cosecha de 21 millones de toneladas y exportaciones por 14,5 millones, cifras claramente inferiores a las del ciclo vigente.
El nuevo escenario comienza a reforzar la preocupación del mercado por una oferta global más ajustada en uno de los principales granos para la seguridad alimentaria mundial, en un contexto atravesado además por incertidumbre climática y volatilidad geopolítica.

