El trigo se dispara y sacude los mercados agrícolas globales
El trigo sube fuerte tras recorte del USDA, impulsa maíz y soja y expone riesgos por menor oferta, clima adverso y mayores costos productivos.
El 12 de mayo de 2026, los precios del trigo se dispararon tras el informe WASDE del USDA, que mostró menor producción, caída en la calidad de los cultivos y stocks más ajustados, impulsando compras técnicas en los mercados. Este movimiento es clave porque afecta los precios internacionales, los márgenes agrícolas y la dinámica del comercio global, con impacto directo en América Latina.
Los futuros del trigo treparon entre 6,5% y 7%, luego de que el USDA proyectara una producción en Estados Unidos de 42,5 millones de toneladas para la campaña 2026/27, muy por debajo del ciclo previo y de las expectativas del mercado. Además, solo 28% de los cultivos se encuentran en condición buena a excelente, lo que refuerza los temores sobre los rendimientos.
El maíz acompaña con subas moderadas en un escenario mixto
El maíz registró subas más moderadas, de entre 0,75% y 1%, impulsado por el contexto general del mercado y compras técnicas, aunque con fundamentos más equilibrados.
| Indicador | Campaña Actual | Referencia |
|---|---|---|
| Stocks finales | 49,7 millones de toneladas | -4,7 Mt interanual |
| Producción | 406,4 millones de toneladas | Rendimiento promedio |
| Avance de siembra | 57% | Promedio 5 años: 52% |
Si bien los stocks se mantienen relativamente holgados, las expectativas de demanda externa y negociaciones comerciales con China sostienen el interés del mercado.
La soja sube impulsada por demanda y menor stock
La soja también mostró firmeza, con subas superiores al 1%, impulsadas por una fuerte demanda de molienda y efecto arrastre del trigo.
| Indicador | Campaña Actual | Referencia |
|---|---|---|
| Stocks finales | 8,4 millones de toneladas | Por debajo de lo esperado |
| Demanda industrial | Nivel récord | Sexto año consecutivo |
| Avance de siembra | 49% | Promedio 5 años: 36% |
El ajuste en los stocks y la solidez del consumo interno refuerzan un escenario de oferta más ajustada y precios sostenidos en el complejo oleaginoso.
Clima e inflación presionan sobre los costos agrícolas
Las condiciones climáticas siguen siendo un factor clave. Se esperan lluvias limitadas en el corto plazo en el cinturón maicero estadounidense, seguidas de un período más húmedo y cálido, lo que podría afectar los rindes.
En paralelo, el contexto macroeconómico agrega presión: la inflación anual en EE.UU. alcanzó el 3,8%, mientras que el petróleo superó los USD 108 por barril, elevando los costos de insumos como combustibles y fertilizantes, un factor crítico también para los productores latinoamericanos.

