Alerta en Uruguay: residuos veterinarios ponen en riesgo la carne
La Federación Rural advierte por residuos de garrapaticidas en animales y pide reforzar controles y extender la trazabilidad tras la faena.
La Federación Rural encendió una señal de alerta sobre la situación sanitaria de la cadena cárnica uruguaya. En un comunicado difundido el 4 de marzo, la institución advirtió que la detección reiterada de residuos veterinarios, especialmente de garrapaticidas, podría comprometer la reputación internacional de la carne uruguaya y poner en riesgo mercados de exportación.
El pronunciamiento surge en un momento en que la carne de Uruguay muestra buenos resultados en precios y volúmenes exportados, pero el sector teme que esos avances puedan verse afectados si no se refuerzan los controles sanitarios a lo largo de toda la cadena productiva.
Desde la Federación Rural se remarca que la inocuidad del producto es un elemento central para sostener la confianza de los mercados internacionales, y que la presencia de residuos de medicamentos veterinarios representa un riesgo directo para la imagen del país como proveedor confiable de carne.
La institución subrayó que la reiterada detección de residuos compromete a toda la cadena cárnica, desde la producción primaria hasta la comercialización, y recordó que la responsabilidad principal recae en los productores que aplican tratamientos sanitarios al ganado.
Según el comunicado, una mala praxis en el uso de medicamentos veterinarios no afecta únicamente a un establecimiento, sino que impacta en todo el sector y en la reputación internacional de Uruguay como exportador de carne.
Por ese motivo, la organización considera necesario actuar con firmeza frente a los incumplimientos, ya que las consecuencias de estos casos pueden derivar en restricciones comerciales o pérdida de mercados para la carne uruguaya.
El documento también recuerda que está permitido enviar animales con garrapata viva a establecimientos de faena, tanto para el mercado interno como para exportación. Sin embargo, enfatiza que existe una condición clave que debe cumplirse estrictamente: respetar los tiempos de espera de los medicamentos veterinarios antes de enviar los animales al frigorífico.
De acuerdo con la Federación Rural, este control es un requisito sanitario esencial y no admite excepciones, ya que garantiza que los residuos de tratamientos veterinarios no estén presentes en la carne destinada al consumo.
"El control de los tiempos de espera no es opcional ni negociable", sostiene la entidad, al remarcar que cumplir con estas prácticas es fundamental para mantener los precios actuales y preservar los mercados internacionales.
Además del llamado a reforzar la disciplina sanitaria en los establecimientos ganaderos, la Federación Rural planteó la necesidad de avanzar en la trazabilidad posterior a la cuarta balanza, un mecanismo que permitiría continuar el seguimiento del producto incluso después del proceso de faena.
Según la organización, el sector productivo ya realiza un importante esfuerzo para garantizar la trazabilidad del ganado antes de la faena, pero considera que ese sistema debería extenderse también a las etapas posteriores de la cadena cárnica.
La implementación de esta medida permitiría reforzar la transparencia del sistema, asegurar la integridad del producto y fortalecer la confianza de los mercados internacionales en la carne uruguaya.
Para la Federación Rural, preservar la reputación sanitaria de la carne es un objetivo estratégico para el país, ya que se trata de uno de los principales productos de exportación de Uruguay y un sector clave para la economía agropecuaria.
La institución hizo un llamado a la responsabilidad colectiva de todos los actores de la cadena, desde productores hasta operadores industriales, con el objetivo de proteger la calidad del producto y sostener el posicionamiento internacional de la carne uruguaya.

