China amplía cuota a Uruguay y la carne proyecta un 2026 fuerte
La misión oficial logró nuevas habilitaciones, un cupo superior al esperado y señales firmes de demanda sostenida para 2026.
Uruguay volvió de China con señales concretas para el negocio cárnico: más cuota, nuevas habilitaciones sanitarias y respaldo político de alto nivel. La misión oficial encabezada por el presidente Yamandú Orsi no solo reforzó el vínculo bilateral, sino que dejó resultados comerciales que pueden impactar directamente en 2026.
El presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC), Gastón Scayola, aseguró que la gira fue "muy exitosa" y que el apoyo institucional facilita el trabajo de promoción en el principal destino de la carne uruguaya. El mensaje es claro: China sigue necesitando carne y no busca reducir compras.
El avance más relevante fue la obtención de una cuota superior al nivel actual de importaciones chinas dentro del esquema de salvaguarda, un resultado que posiciona a Uruguay con margen para recuperar los volúmenes exportados en 2021-2022. Ese escenario podría incluso generar una demanda adicional y sostener valores.
El proceso fue el resultado de un trabajo técnico de más de un año, con múltiples viajes oficiales y negociaciones directas. Mientras competidores como Brasil y Australia quedaron con volúmenes algo inferiores a sus envíos recientes, Uruguay consiguió un cupo más alineado con sus mejores registros históricos.
A esto se suman otras dos novedades estratégicas: la habilitación de carne aviar uruguaya para ingresar a China continental y la autorización para exportar cálculos biliares bovinos, un producto de muy bajo volumen pero de altísimo valor en la medicina tradicional china. Queda pendiente la habilitación de algunas plantas para mondongo, un punto técnico que debería resolverse en los próximos meses.
En paralelo, el escenario internacional agrega un componente competitivo. Estados Unidos amplió la cuota sin aranceles para Argentina, lo que podría generar mayor presión en determinados segmentos. Sin embargo, desde Uruguay señalan que aún faltan precisiones operativas sobre productos y plazos, y recuerdan que el país mantiene clientes consolidados y diversificación de mercados.
El acuerdo Mercosur-Unión Europea continúa en discusión respecto a la distribución de la cuota de 99.000 toneladas. Por ahora no hay definiciones oficiales, aunque existen intercambios técnicos entre instituciones del bloque.
De cara a 2026, el panorama aparece sólido. El consumo en China continúa creciendo, mientras que la producción en Estados Unidos y la Unión Europea se mantiene estable o en leve descenso. Esa combinación sostiene la expectativa de demanda internacional firme y precios con soporte estructural.
Para Uruguay, el nuevo cupo chino y la estabilidad del frente europeo permiten proyectar un año "igual o mejor" al 2025. El único factor a monitorear será el impacto de la mayor competencia argentina en el mercado estadounidense.
El sector cárnico uruguayo arranca el nuevo ciclo con una señal potente desde Asia: hay espacio para crecer y condiciones para competir.

