Alerta sanitaria en Veracruz: piden vacunar el ganado por rabia bovina
Autoridades y productores refuerzan medidas ante riesgo de contagio en una zona donde el murciélago transmisor mantiene activa la enfermedad.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) activó en abril de 2026 una advertencia para el norte de Veracruz y pidió a los productores reforzar la vacunación y vigilancia del ganado bovino ante el riesgo de Rabia Paralítica Bovina, una enfermedad presente en la región por la circulación del murciélago hematófago, principal vector de contagio. La situación importa porque puede provocar pérdidas productivas y representa un riesgo sanitario también para las personas.
La alerta se concentra en municipios como Pánuco, Tempoal, El Higo, Tantoyuca y Ozuluama, además de Tampico Alto y Pueblo Viejo, donde las condiciones favorecen la presencia del transmisor y la propagación del virus dentro de los rodeos.
Vacunación, control y detección temprana para evitar pérdidas
Desde el organismo sanitario remarcaron que la herramienta más efectiva sigue siendo la vacunación anual del ganado, junto con el monitoreo constante de los animales. La recomendación apunta a actuar antes de la aparición de brotes, ya que la enfermedad avanza rápidamente y no tiene tratamiento una vez que se manifiesta.
En el campo, los productores ya comenzaron a reforzar controles. León Almazán, representante ganadero de la región, señaló que el sector necesita mantener una vigilancia activa y cumplir con los esquemas sanitarios para evitar impactos económicos.
"Vacunar a tiempo es salvar el patrimonio del productor y proteger también la salud de las familias del campo", sostuvo.
La Rabia Paralítica Bovina es una zoonosis, lo que significa que puede transmitirse a humanos. El contagio ocurre por contacto con la saliva de animales infectados, a través de heridas o mucosas, lo que eleva la preocupación sanitaria más allá del rodeo.
Senasica recordó que se encuentra vigente la Campaña Nacional para la Prevención y Control de la Rabia en Bovinos, que incluye atención de casos sospechosos, diagnóstico en laboratorio y aplicación de medidas sanitarias en campo.
Entre los síntomas que deben encender alertas en los establecimientos se destacan dificultad para caminar, salivación excesiva, cambios de comportamiento, parálisis progresiva y aislamiento del animal. La detección temprana es clave para contener focos y evitar la diseminación.
Los antecedentes recientes refuerzan la advertencia. En 2023 se registraron alrededor de 30 muertes de bovinos por esta enfermedad en zonas fronterizas entre Veracruz y Tamaulipas, lo que llevó a intensificar las campañas de control.
El escenario obliga a sostener una vigilancia constante en regiones endémicas. En sistemas ganaderos donde el margen depende de la sanidad del rodeo, la prevención deja de ser una recomendación y pasa a ser una condición para sostener la producción.

