Comercio agrícola argentino: impacto de China, proyecciones del USDA y el rol de la soja en la campaña 2024/25 y 2025/26
El USDA eleva las exportaciones de soja argentina y destaca el rol de China en un mercado atravesado por tensiones geopolíticas. Claves para el agro.
Un nuevo informe del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) sacudió al mercado al elevar drásticamente la estimación de exportación de soja argentina para 2024/25 a 13,3 millones de toneladas, por encima incluso de la propia Secretaría de Agricultura, que prevé 12,2 millones.
El salto se explica, según el propio organismo, por "la agresiva oleada de compras de China durante los tres días en que Argentina suspendió temporalmente los derechos de exportación", un período crítico que derivó en ventas récord. Aunque el destino no se declara formalmente, los traders coinciden: más del 95% de ese volumen fue a China.
El USDA lo enmarca dentro de un movimiento mayor: Pekín busca priorizar compras a Argentina para evitar abastecerse de EE.UU. en medio de tensiones comerciales renovadas entre ambas potencias.
Y mientras China volvió tímidamente al poroto estadounidense en noviembre, el volumen está muy lejos de sus compras históricas.
Mirando hacia adelante, los técnicos del USDA en Buenos Aires subieron su proyección de exportaciones de soja para 2025/26 a 6,5 millones de toneladas, un millón más que en su informe previo. El mensaje es claro: la demanda china por soja argentina seguiría firme.
Ya se acumulan 1,75 millones de toneladas declaradas para la campaña 2025/26 (el registro actualizado ya trepó a 1,86 Mt), un máximo histórico para esta altura del año. Y esto ocurre cuando la nueva cosecha ni siquiera terminó de sembrarse.
Incluso durante la ventana de septiembre sin retenciones, China reservó 1,2 millones de toneladas para entrega en mayo de 2026.
El USDA advierte: si China demora su reingreso al mercado estadounidense hasta después de la cosecha norteamericana, Argentina podría superar ampliamente las proyecciones actuales.
Los técnicos del organismo también ajustaron al alza las previsiones de importaciones argentinas para 2025/26, llevándolas a 7,2 millones de toneladas. La suba responde a un doble escenario:
-
Argentina sostendrá compromisos fuertes de exportación a China, y
-
Paraguay ofrecerá abundante disponibilidad de poroto, lo que permite a la industria local mantener su nivel de molienda.
Soja (Argentina) - USDA / New Post (Abril 2024-2026)
Oleaginosas, Soja (Local) - Argentina
| Indicador | 2023/2024 USDA | 2023/2024 New Post | 2024/2025 USDA | 2024/2025 New Post | 2025/2026 USDA | 2025/2026 New Post |
|---|---|---|---|---|---|---|
| Área sembrada (1000 ha) | 16.500 | 16.500 | 17.300 | 17.500 | 17.300 | 16.500 |
| Área cosechada (1000 ha) | 16.370 | 16.370 | 17.455 | 16.900 | 16.500 | 15.800 |
| Stock inicial (1000 t) | 6.714 | 6.714 | 6.750 | 6.747 | 4.958 | 4.947 |
| Producción (1000 t) | 48.210 | 48.210 | 51.108 | 50.500 | 48.500 | 47.500 |
| Importaciones (1000 t) | 7.196 | 7.196 | 7.000 | 8.000 | 7.800 | 7.200 |
| Oferta total (1000 t) | 62.120 | 62.120 | 64.858 | 65.247 | 61.258 | 59.647 |
| Exportaciones (1000 t) | 4.572 | 4.573 | 12.100 | 13.300 | 4.600 | 6.500 |
| Crush / molienda (1000 t) | 43.548 | 43.550 | 40.500 | 42.000 | 43.000 | 42.000 |
| Consumo alimentario (1000 t) | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 | 0 |
| Consumo en balanceados/residuos (1000 t) | 7.250 | 7.250 | 7.300 | 5.000 | 7.300 | 5.500 |
| Consumo total doméstico (1000 t) | 50.798 | 50.800 | 47.800 | 47.000 | 50.200 | 47.500 |
| Stock final (1000 t) | 6.750 | 6.747 | 4.958 | 4.947 | 6.458 | 5.647 |
| Distribución total (1000 t) | 62.120 | 62.120 | 64.858 | 65.247 | 61.258 | 59.647 |
| Rendimiento (t/ha) | 2,945 | 2,945 | 2,9322 | 2,9882 | 2,9394 | 3,0063 |
El informe del USDA confirma algo que el sector venía sintiendo: la soja vuelve a ser un termómetro geopolítico, y Argentina aparece en una posición clave. Las señales que envía China, la disponibilidad paraguaya, las decisiones internas sobre retenciones y la volatilidad de la demanda global arman un escenario desafiante pero lleno de oportunidades.
La pregunta para el agro argentino es clara: ¿podremos capitalizar este viento de cola o volveremos a quedar rezagados frente a vecinos con reglas más previsibles y logística más aceitada?

