La soja pierde impulso: abundan los granos y China enfría los precios mundiales
La cosecha récord en los principales exportadores y la cautela de China alejan una suba de precios y complican la estrategia comercial de los productores.
Los especialistas reunidos en el seminario Acsoja 2026, realizado este miércoles en la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), coincidieron en un diagnóstico que no trae buenas noticias para el productor argentino: la soja tendrá escaso margen para recuperar precio en el corto plazo. La combinación de cosechas abundantes en Brasil, Estados Unidos y la Argentina, junto con una China que compra solo cuando encuentra valores convenientes, mantiene al mercado ampliamente abastecido. El escenario impacta de lleno en la economía del agro, ya que muchos productores continúan reteniendo mercadería a la espera de mejores cotizaciones que, por ahora, no aparecen.
Para María Sol Arcidiácono, responsable de la mesa de granos de Hedgepoint Global Markets, el principal factor que explica la tranquilidad del mercado es el exceso de oferta internacional. Brasil, Estados Unidos y Argentina lograron campañas productivas muy satisfactorias, mientras que China, el mayor comprador mundial, administra cuidadosamente sus importaciones. Según explicó la analista, el gigante asiático cuenta con stocks suficientes, adquiridos principalmente en Brasil durante los últimos meses, y además redujo su demanda por la caída del precio de la carne de cerdo y un menor consumo de aceite de soja. En consecuencia, los compradores no tienen apuro y esperan oportunidades para negociar a valores más bajos.
Uno de los pocos factores alcistas que registró el mercado durante 2026 estuvo vinculado al negocio de los biocombustibles. La tensión geopolítica generada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán impulsó una fuerte suba del petróleo, que elevó el valor de los aceites vegetales. En ese contexto, el aceite de soja llegó a cotizar cerca de 1.700 dólares por tonelada, un máximo histórico que permitió mejorar los márgenes de la industria aceitera. Para la Argentina, principal exportador mundial de aceite de soja, este escenario generó importantes oportunidades comerciales. Sin embargo, tras ese pico, los precios comenzaron a corregirse y hoy siguen elevados respecto de los promedios históricos, aunque con una tendencia más estable.
En el plano local, el analista de FyO, Javier Treboux, explicó que la campaña 2025/26 cerró con una producción cercana a 50 millones de toneladas, un volumen importante aunque todavía lejos del récord de 60 millones alcanzado en 2014/15. Tras las demoras provocadas por las lluvias durante la cosecha, el ingreso masivo de camiones generó una fuerte presión sobre el mercado y llevó el precio de la soja hasta 300 dólares por tonelada. Luego, las cotizaciones se recuperaron parcialmente, pero las ventas de los productores volvieron a desacelerarse. Solo el 26 % de la producción tiene precio fijado, ocho puntos por debajo del promedio histórico, ya que muchos productores optaron por financiarse con maíz, trigo o girasol y almacenar soja en silobolsas esperando un mejor escenario.
Los analistas consideran que el mercado seguirá condicionado por una oferta mundial abundante y una demanda que no muestra urgencia por comprar. A esto se suma una cosecha estadounidense que evoluciona con excelentes condiciones climáticas y una intención de siembra muy sólida en Brasil para la campaña 2026/27, favorecida por la baja de los fertilizantes. No obstante, aparece un factor que el mercado seguirá de cerca: la posible llegada de El Niño, que podría afectar la producción de aceite de palma en Asia y abrir una oportunidad para el aceite de soja argentino, cuyo principal destino es India. Aun así, Treboux fue contundente: "No deben esperarse aumentos abruptos en el precio de la soja", ya que los márgenes positivos de la industria aceitera comienzan a reducirse y limitan una recuperación importante de las cotizaciones en los próximos meses.

