La soja explotó en Chicago y suma presión sobre el mercado con una suba de US$17,55
El fuerte salto de la soja en Chicago por clima extremo y rumores de compras chinas reaviva expectativas para el agro argentino y los mercados.
La soja registró este lunes 6 de julio una de las mayores subas de las últimas semanas en la Bolsa de Chicago al ganar US$ 17,55 por tonelada en la posición agosto, que cerró en US$ 435,05, mientras el contrato septiembre avanzó US$ 16,53 hasta US$ 433,94. El fuerte movimiento estuvo impulsado por pronósticos de calor extremo y escasas lluvias sobre el cinturón agrícola de Estados Unidos, además de crecientes especulaciones sobre posibles compras de China. El repunte importa especialmente para la Argentina, donde la evolución de los precios internacionales impacta directamente sobre el valor de las exportaciones, el ingreso de divisas y las expectativas comerciales de la cadena sojera.
La rueda en Chicago estuvo marcada por una fuerte presión compradora desde el inicio de la jornada, luego del feriado por el Día de la Independencia en Estados Unidos. Según explicó Eugenio Irazuegui, analista de la firma Zeni, el mercado reaccionó rápidamente ante la aparición de anomalías climáticas previstas para el Medio Oeste estadounidense. Los modelos meteorológicos anticipan un marcado aumento de las temperaturas entre el 11 y el 15 de julio, justamente cuando los cultivos de soja y maíz ingresan en una de las etapas más sensibles para la definición del rendimiento. A este escenario se suma un pronóstico de precipitaciones inferiores a las habituales en sectores clave como Kansas y Nebraska, dos regiones estratégicas para la producción agrícola norteamericana.
El mercado climático estadounidense volvió a convertirse en el principal factor de formación de precios. El especialista recordó que a comienzos de junio la posición más cercana de la soja cotizaba alrededor de US$ 410 por tonelada, mientras que durante la rueda de este lunes llegó a tocar los US$ 439 antes del cierre. El cambio de tendencia coincide con el período posterior al 4 de julio, momento en que históricamente los operadores comienzan a seguir con mayor atención los mapas climáticos elaborados por organismos como la NOAA, debido a que cualquier alteración meteorológica puede afectar el potencial productivo de la campaña estadounidense.
El mercado también tomó nota del deterioro en la condición de los cultivos informado recientemente por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Aunque la soja continúa mostrando un estado superior al promedio histórico para esta época del año, el último reporte reflejó un retroceso respecto de semanas anteriores. La combinación entre temperaturas superiores a lo normal, menor disponibilidad de humedad y una leve caída en la calidad de los lotes activó nuevas compras de los fondos especulativos, que aprovecharon el escenario para reforzar posiciones alcistas en el mercado de futuros.
China vuelve a aparecer como un factor decisivo
Otro elemento que fortaleció la recuperación de la soja fueron los crecientes rumores sobre posibles acuerdos comerciales entre Estados Unidos y China. La corredora Granar destacó que el mercado comenzó a especular con futuras compras de soja estadounidense por parte del gigante asiático, un movimiento que tendría un impacto significativo sobre la demanda global. Las expectativas crecieron luego de que el presidente estadounidense Donald Trump manifestara que espera recibir a su par chino, Xi Jinping, hacia fines de septiembre en la Casa Blanca, alimentando las versiones de una nueva etapa de negociaciones bilaterales.
Para la Argentina, la recuperación de los precios internacionales representa una señal positiva para toda la cadena agroexportadora, aunque el comportamiento del mercado seguirá condicionado por la evolución del clima en Estados Unidos durante las próximas semanas. Si las altas temperaturas y el déficit hídrico terminan afectando los rindes, la volatilidad podría incrementarse aún más y sostener valores elevados. En un contexto donde el complejo sojero continúa siendo la principal fuente de ingreso de divisas del país, cada dólar adicional en la cotización internacional mejora las expectativas comerciales, fortalece el negocio exportador y vuelve a colocar a la soja en el centro de la escena económica regional.

