La soja recuperó impulso: China reactivó las compras y los precios despegaron
La fuerte demanda del gigante asiático, el deterioro de los cultivos en Estados Unidos y el riesgo climático impulsaron una rápida recuperación de la soja en Chicago y reavivaron las expectativas del mercado.
La soja volvió a ganar terreno en la Bolsa de Chicago y acumuló una suba de más de US$ 21 por tonelada en apenas dos ruedas, impulsada por la compra de 300.000 toneladas por parte de China, un leve deterioro en el estado de los cultivos estadounidenses y pronósticos de una ola de calor sobre las principales regiones agrícolas de Estados Unidos. El movimiento, registrado entre el lunes y el martes, es seguido de cerca por el mercado argentino porque Chicago constituye la principal referencia para la formación de los precios internacionales de la oleaginosa, con impacto directo sobre las exportaciones y el ingreso de divisas del país.
La posición agosto en Chicago avanzó US$ 3,58 durante la última rueda y cerró en US$ 438,63 por tonelada, luego del fuerte salto de US$ 17,55 registrado el día anterior, acumulando una mejora de US$ 21,13 por tonelada en solo dos jornadas. Desde la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA) explicaron que la recuperación respondió principalmente a las compras realizadas por China, el mayor importador mundial de soja, que volvió a abastecerse de mercadería estadounidense en un contexto de creciente preocupación por la evolución de la oferta. Para el mercado, este tipo de operaciones representa una señal de una demanda firme que suele sostener los precios internacionales.
Las operaciones fueron concretadas por COFCO, la empresa estatal china, que adquirió al menos cinco cargamentos de soja estadounidense equivalentes a unas 300.000 toneladas, con embarques previstos entre septiembre y noviembre. Según operadores citados por agencias internacionales, el volumen podría ampliarse hasta unas 600.000 toneladas si continúan cerrándose nuevos negocios durante los próximos días. Para los analistas, este renovado interés de China llega en un momento sensible para el mercado mundial, donde cualquier incremento de la demanda genera un impacto inmediato sobre las cotizaciones.
A la firme demanda externa se sumó el último informe semanal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que mostró un leve deterioro en la condición de los cultivos. El organismo redujo del 65% al 64% la proporción de soja calificada como buena o excelente, cuando los operadores esperaban que el indicador permaneciera en torno al 66%. Aunque la diferencia fue mínima, el mercado interpretó la baja como una primera señal del impacto que podrían comenzar a tener las condiciones climáticas sobre el desarrollo del cultivo, especialmente en una etapa clave para definir el potencial productivo.
El USDA también informó que la floración alcanza al 34% de la superficie sembrada, por encima del 19% de la semana anterior, del 30% registrado en igual momento de 2025 y del 28% promedio de los últimos años. Esta fase resulta determinante porque es cuando la planta comienza a definir buena parte de su rendimiento final, por lo que una eventual combinación de altas temperaturas y falta de humedad podría traducirse en menores rindes al momento de la cosecha. Los pronósticos meteorológicos mantienen vigente la posibilidad de una ola de calor entre los próximos seis y catorce días sobre las principales zonas agrícolas estadounidenses.
En análisis, corredoras señalalan que, más allá de algunos intentos de toma de ganancias por parte de los fondos especulativos, las compras chinas y el deterioro de los cultivos fueron los principales motores de la recuperación. Además, durante la jornada el USDA confirmó una venta adicional de 105.000 toneladas de harina de soja a Colombia para la campaña 2025/26, un dato que reafirma el dinamismo de la demanda internacional por productos derivados de la oleaginosa.
Sin embargo, la atención del mercado ya está puesta en el informe mensual de oferta y demanda que el USDA publicará este viernes, un documento que podría modificar nuevamente las expectativas. Varios analistas consideran que el organismo elevaría la proyección de producción de soja estadounidense para la campaña 2026/27, luego de incrementar recientemente la superficie sembrada de 34,28 a 34,55 millones de hectáreas. Si esa mayor área finalmente se traduce en una cosecha más abundante, la mayor oferta disponible podría limitar nuevas subas de los precios internacionales, aunque por ahora el clima y la demanda china siguen marcando el rumbo del mercado.

