Sanidad vegetal

Sinaloa protege su próxima cosecha con control biológico gratuito para productores

Culiacán prepara organismos benéficos gratuitos para proteger hortalizas y granos, mientras las lluvias ayudan a reducir la presión de mosca blanca.

Camila Vergara
Periodista especializada en frutas, normativas y comercio agroexportador. Cubre cadenas frutícolas, acceso a mercados y regulaciones con enfoque técnico y estratégico.

Sinaloa se prepara para iniciar el ciclo agrícola otoño-invierno 2026-2027 con una estrategia destinada a reducir la presión de plagas sobre hortalizas, legumbres y granos. A pocos días del comienzo de la campaña, previsto para el 1 de septiembre, la Junta Local de Sanidad Vegetal del Valle de Culiacán avanza en la producción y disponibilidad gratuita de organismos benéficos para los agricultores. La medida adquiere importancia por el peso productivo de la región y porque los primeros lotes implantados incluirán cultivos de alto valor, como tomate y diferentes variedades de chile.

La estrategia forma parte de las tareas preventivas que se realizan antes de que aumente la superficie sembrada. La utilización de controladores biológicos permite incorporar herramientas complementarias para manejar poblaciones de organismos perjudiciales y disminuir la dependencia exclusiva de tratamientos químicos, siempre dentro de programas de manejo adecuados para cada cultivo y problema sanitario.

Un punto a aclarar es que Trichoderma, mencionado entre las herramientas que prepara el organismo sanitario, no es un insecto benéfico sino un género de hongos utilizado como agente de control biológico. Su empleo agrícola está relacionado principalmente con el manejo de determinados patógenos y con la protección del sistema radicular. Los insectos benéficos, en cambio, pueden actuar como depredadores o parasitoides de distintas plagas.

Las lluvias cambian el escenario sanitario antes de las primeras siembras

Las precipitaciones registradas en los valles de Culiacán, Navolato, Eldorado y Elota también están influyendo sobre las condiciones con las que comenzará la campaña. De acuerdo con la Junta Local de Sanidad Vegetal, las abundantes lluvias contribuyeron a reducir las posibilidades de reproducción de la mosca blanca en canales, drenes y parcelas todavía sin preparar para la siembra.

La mosca blanca constituye una preocupación sanitaria para numerosos cultivos debido tanto al daño directo ocasionado por su alimentación como a su capacidad para intervenir en la transmisión de enfermedades virales. Mantener bajas sus poblaciones antes del establecimiento de las nuevas plantaciones puede disminuir la presión inicial que enfrentarán los productores durante las primeras etapas del cultivo.

El chile presenta además otros enemigos que requieren seguimiento. Entre ellos aparecen los trips y los ácaros, capaces de alimentarse de los tejidos vegetales y provocar alteraciones en hojas y brotes. En el caso de los trips, el riesgo sanitario aumenta porque algunas especies también pueden actuar como vectores de virus que comprometen el desarrollo y rendimiento de las plantas.

La vigilancia previa al establecimiento de los lotes resulta particularmente importante en horticultura. Una elevada población de vectores durante las primeras etapas puede aumentar la exposición de plantas jóvenes y obligar al productor a intensificar rápidamente las medidas de manejo.

Controladores biológicos gratuitos para los productores de Culiacán

Una de las características de la campaña sanitaria es que los organismos de control biológico estarán disponibles sin costo para los agricultores que los soliciten en las oficinas de la Junta Local. Desde la entidad convocaron a los productores a acercarse antes y durante el comienzo de las siembras para incorporarlos a sus programas de manejo.

La distribución gratuita puede facilitar la adopción de herramientas biológicas, especialmente entre establecimientos que buscan diversificar sus estrategias frente a las plagas. Sin embargo, su efectividad depende de factores como el momento de liberación o aplicación, las condiciones ambientales, la especie que se pretende controlar y la compatibilidad con otros productos utilizados en el lote.

Los primeros movimientos de la campaña estarán concentrados en hortalizas y legumbres, con tomate y chile entre los cultivos que comenzarán a implantarse. Más adelante se incorporarán otras producciones correspondientes al ciclo otoño-invierno, ampliando la superficie que deberá permanecer bajo vigilancia sanitaria.

Para Sinaloa, la sanidad vegetal vuelve así a ocupar un lugar importante antes de poner en marcha una nueva campaña. Las lluvias ayudaron a disminuir la presión inicial de mosca blanca y ahora el desafío será sostener esa ventaja cuando comiencen las siembras, combinando monitoreo, prevención y control biológico para evitar que las plagas condicionen el potencial productivo de los cultivos.

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