Sinaloa quiere anticiparse a otra crisis: productores piden definir ya la próxima siembra
El sector reclama acordar cultivos, comercialización y apoyos antes del ciclo 2026-2027, mientras siguen pendientes compromisos con los maiceros.
Los productores de Sinaloa, uno de los principales estados agrícolas de México, reclamaron este domingo 30 de agosto comenzar de inmediato a diseñar la estrategia para el ciclo otoño-invierno 2026-2027, tras la llegada de Graciela Domínguez Nava al gobierno estatal. La Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina Sinaloa (COUC) pidió anticipar las decisiones sobre qué cultivos sembrar, cómo comercializarlos y qué respaldo aportarán los gobiernos estatal y federal, para evitar que las negociaciones vuelvan a concentrarse cuando las cosechas ya estén listas.
Agustín Espinoza Laguna, secretario general de la organización campesina, planteó que el cambio de administración representa una oportunidad para convocar a los agricultores y construir un esquema productivo con anticipación. El dirigente consideró necesario establecer las condiciones de la próxima campaña antes de ingresar de lleno al período de siembra, especialmente frente a las dificultades comerciales que vienen atravesando los productores y la necesidad de contar con reglas más previsibles para decidir qué producir.
Cultivos y comercialización, las decisiones que Sinaloa quiere anticipar
El reclamo apunta a modificar una dinámica que genera incertidumbre entre los agricultores: esperar hasta la cosecha para comenzar a discutir precios, apoyos y mecanismos de comercialización. Para la COUC, la planificación debería comenzar desde ahora y contemplar tanto la elección de cultivos como las condiciones bajo las cuales podrán venderse, además de definir la participación de los distintos niveles de gobierno.
La organización también puso el foco sobre los compromisos todavía pendientes con los productores de maíz. Espinoza Laguna valoró que Domínguez Nava haya ubicado a la agricultura, la ganadería y la pesca entre las prioridades de su administración durante su toma de posesión y que se haya comprometido a garantizar los pagos adeudados a los maiceros. Para el dirigente, cumplir esas obligaciones será uno de los primeros indicadores de la política que adoptará el nuevo gobierno frente al sector primario.
La COUC decidió otorgarle un voto de confianza a la nueva gobernadora y manifestó su disposición a mantener un trabajo institucional. Sin embargo, la organización aclaró que ese respaldo estará condicionado a los resultados. Espinoza Laguna sostuvo que los compromisos asumidos institucionalmente corresponden al Estado y, por lo tanto, deben mantenerse independientemente de los cambios de funcionarios o administraciones.
El campo reclama mayor respaldo federal para la próxima campaña
Una parte importante de las respuestas que demanda la agricultura sinaloense excede al gobierno estatal. Los productores consideran fundamental fortalecer las gestiones ante la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, debido a que cuestiones como el presupuesto agrícola, financiamiento, infraestructura hidráulica y políticas de comercialización dependen en buena medida de decisiones tomadas a nivel federal.
La discusión cobra especial relevancia por el peso de Sinaloa en la producción agroalimentaria mexicana y por la necesidad de brindar previsibilidad antes de comprometer capital en una nueva campaña. Para la organización campesina, una estrategia definida con anticipación permitiría que los productores conozcan qué alternativas productivas tendrán, cuáles serán los mecanismos para colocar sus cosechas y qué herramientas públicas estarán disponibles durante el ciclo 2026-2027.
El planteo de la COUC deja ahora la iniciativa en manos del nuevo gobierno estatal. Los agricultores esperan una convocatoria que permita comenzar a delinear la próxima campaña antes de que avance el calendario agrícola, mientras mantienen como primera prueba de gestión el cumplimiento de los pagos pendientes a los productores de maíz y la capacidad de Sinaloa para conseguir respaldo federal en comercialización, financiamiento e infraestructura.

