México reactiva el envío de ganado a EE.UU. con una meta de 900 cabezas por día
Agua Prieta retomó el cruce de bovinos con una meta inicial de 900 cabezas diarias. México proyecta exportar 200.000 becerros durante 2026.
Sonora reanudó la exportación de ganado en pie hacia Estados Unidos por la estación cuarentenaria de Agua Prieta, después de resolver una falla técnica que había obligado a interrumpir las operaciones poco después de su reapertura a fines de agosto. El cruce comenzó con una meta cercana a 900 cabezas diarias, una recuperación importante para los ganaderos del norte de México, que intentan recomponer uno de sus principales canales comerciales mientras continúa la vigilancia por el gusano barrenador del ganado (GBG).
La interrupción no estuvo vinculada directamente con un nuevo problema sanitario, sino con la infraestructura utilizada para movilizar los animales. Juan Carlos Ochoa Valenzuela, presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS), informó que las operaciones pudieron retomarse después de completar trabajos de adecuación y la instalación de un chute hidráulico, equipo utilizado para conducir y manejar el ganado durante los procedimientos de inspección.
Durante los primeros días tendrán prioridad los animales que habían quedado pendientes de exportación debido al cierre temporal. La previsión es movilizar alrededor de 900 bovinos por jornada, aunque el número podrá ajustarse según la capacidad de inspección y el funcionamiento de las operaciones fronterizas. Para los productores, recuperar continuidad resulta determinante después de meses en los que las restricciones sanitarias alteraron el flujo tradicional hacia el mercado estadounidense.
México busca recuperar dólares con la venta de becerros
La reapertura de Agua Prieta ocurre en un año particularmente complejo para el comercio ganadero mexicano. Homero García de la Llata, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG), estima que México podría cerrar 2026 con exportaciones cercanas a 200.000 becerros y un valor aproximado de US$ 400 millones.
La dimensión del retroceso aparece al comparar esa estimación con 2024, cuando los ingresos por este comercio alcanzaron aproximadamente US$ 1.200 millones, según las cifras aportadas por el dirigente ganadero. Restablecer progresivamente los cruces es, por lo tanto, una cuestión que excede el movimiento de animales en la frontera: está en juego la recuperación de ingresos para establecimientos cuya producción está estrechamente vinculada con la demanda estadounidense.
La carne bovina procesada presenta un panorama diferente. De acuerdo con la CNOG, México podría colocar alrededor de 400.000 toneladas por un valor cercano a US$ 3.500 millones, mientras las exportaciones mexicanas de carne vacuna registran un crecimiento del 25%, impulsadas principalmente por las compras de Estados Unidos.
A esto se suma una condición favorable del otro lado de la frontera. Estados Unidos atraviesa una etapa de inventarios bovinos reducidos, situación que puede sostener la demanda y favorecer los precios recibidos por los becerros mexicanos si los corredores comerciales consiguen recuperar estabilidad.
El gusano barrenador mantiene la presión sanitaria
La vuelta de los embarques no significa que haya desaparecido el riesgo sanitario. Sonora continúa bajo vigilancia por la presencia del gusano barrenador del ganado, y los reportes citados por el sector contabilizan 30 casos en el estado, concentrados principalmente en municipios del sur. El control sanitario seguirá siendo determinante para sostener los cruces y evitar nuevas interrupciones.
La capacidad de México para recuperar el mercado dependerá, por eso, tanto de la infraestructura fronteriza como del comportamiento sanitario. Las estaciones cuarentenarias cumplen un papel central porque permiten revisar los animales antes de su ingreso a Estados Unidos y constituyen uno de los puntos donde se define la continuidad del comercio.
Las expectativas del sector apuntan más allá de 2026. Si el flujo fronterizo logra estabilizarse, García de la Llata considera que México podría aspirar a exportar hasta un millón de becerros en 2027, con ingresos cercanos a US$ 1.800 millones. Se trata todavía de una proyección condicionada a la normalización sanitaria y comercial, pero refleja la magnitud del negocio que los ganaderos buscan recuperar.
Agua Prieta será una de las pruebas de esa recuperación. Pasar de las 900 cabezas diarias previstas inicialmente a un flujo sostenido dependerá de que la infraestructura funcione sin nuevas interrupciones y, especialmente, de mantener las condiciones sanitarias exigidas por Estados Unidos. Para la ganadería del norte mexicano, cada día de frontera abierta vuelve a significar acceso a su mercado de mayor valor.

