Perú descubre un tesoro genético del cacao que puede cambiar el futuro del chocolate
Científicos identificaron cuatro nuevos linajes genéticos de cacao en Perú. El hallazgo podría acelerar el desarrollo de variedades más resistentes al cambio climático.
Perú volvió a ubicarse en el centro de la investigación agrícola mundial tras el descubrimiento de cuatro nuevos linajes genéticos de cacao que podrían convertirse en una herramienta decisiva para proteger la producción de chocolate frente al cambio climático. El hallazgo, publicado en la revista científica PLOS One, amplía el conocimiento sobre la diversidad genética del cultivo y abre nuevas posibilidades para desarrollar variedades más resistentes a las enfermedades, las altas temperaturas y las sequías.
El descubrimiento cobra especial importancia en un contexto en el que el aumento de la temperatura, la variabilidad climática y la presión de nuevas plagas amenazan la producción mundial de cacao, una materia prima de la que dependen millones de productores y una industria que mueve miles de millones de dólares cada año.
Actualmente, cerca del 70% del cacao que consume el mundo se produce en África occidental, donde gran parte de las plantaciones comparte una base genética reducida. Esa limitada diversidad aumenta la vulnerabilidad del cultivo frente a enfermedades y fenómenos climáticos extremos.
Para ampliar ese conocimiento, un equipo internacional de investigadores analizó 390 árboles silvestres y semisilvestres cultivados por pequeños productores y comunidades indígenas en ocho departamentos de Perú.
A diferencia de estudios anteriores, los científicos examinaron 192 marcadores genéticos (SNP), pequeñas variaciones del ADN que permiten identificar el parentesco entre distintas poblaciones y reconstruir la evolución del cultivo.
Los análisis revelaron que, además de los diez grupos genéticos conocidos hasta ahora, existen cuatro nuevos linajes claramente diferenciados, cada uno asociado a regiones específicas del territorio peruano.
Una reserva genética que puede fortalecer al cacao del futuro
Los investigadores sostienen que el verdadero valor del descubrimiento no está en producir un chocolate diferente de manera inmediata, sino en el potencial genético que encierran estos nuevos linajes.
Cada uno podría aportar características clave para los programas de mejoramiento, como mayor resistencia a enfermedades, tolerancia a temperaturas más elevadas, adaptación a períodos prolongados de sequía o atributos de calidad para el mercado del cacao fino.
Dos de los nuevos grupos identificados presentan un interés particular para la producción de cacao premium, un segmento que continúa expandiéndose en los mercados internacionales impulsado por la demanda de chocolates de alta calidad.
El estudio también permitió reconstruir con mayor precisión el origen de CCN 51, una de las variedades comerciales más difundidas del mundo por su elevada productividad y resistencia sanitaria. Los análisis mostraron que casi la mitad de su composición genética proviene del linaje Awajún, uno de los cuatro grupos descubiertos durante la investigación.
Otro aspecto que sorprendió a los científicos fue el origen del material estudiado. Los árboles que permitieron ampliar el mapa genético del cacao no estaban resguardados en bancos de germoplasma ni ocultos en zonas remotas de la Amazonía, sino que crecían desde hace décadas en chacras y parcelas de pequeños agricultores, donde habían pasado inadvertidos para la ciencia.
La conservación de esta diversidad genética se perfila como una de las principales herramientas para el futuro del cacao. Los nuevos linajes identificados podrían aportar genes capaces de mejorar la resistencia del cultivo a enfermedades, temperaturas más elevadas y períodos de sequía, contribuyendo al desarrollo de variedades adaptadas a las nuevas condiciones de producción.

